El Desafío de ser Hombre



Publicado el:
Martes 4 de Junio, 2019

El desafío de ser Hombre

¡Fuimos creados para relacionarnos con otras personas! De hecho, el desarrollo normal de un individuo está relacionado directamente con la forma en que desarrolla y cultiva relaciones sanas con otras personas, ya que Dios nos hizo seres sociales.

La mayor fuente de gozo en la vida de una persona normal no es ganar dinero, ni viajar, ni emprender negocios; nada de todo esto tiene sentido si no tenemos con quién compartirlo. Inclusive, el mayor castigo que se le puede poner a una persona es el de impedirle convivir con otros. Ha habido casos de personas que perdieron sus facultades mentales por estar aislados de los demás demasiado tiempo.

Howard Hughes fue uno de los hombres más ricos en todo el mundo, pero además, fue uno de los hombres más tristes y solitarios en la historia moderna. En sus últimos años, iba de un hotel de lujo a otro; de Las Vegas, a Acapulco, a Cancún, a Nueva York, etc. Su apariencia física llegó a ser cada vez más extraña. Su desaliñada barba le llegaba hasta la cintura y su cabello creció hasta llegar a la mitad de su espalda. Las uñas de los dedos de sus pies no habían sido cortadas por tanto tiempo que parecían garras de cuervo.

Con dinero sin límite, cientos de personas que le atendieron y un sinfín de mujeres bellas disponibles. ¿Por qué murió este hombre bajo las más deplorables circunstancias; adicto a la morfina y sufriendo dolores que ni permitían que cubriera su cuerpo con ropa en sus últimos meses? ¿Por qué murió solo absolutamente, sin nadie que se interesara por él? Sencillamente porque él así lo escogió.

Existe un dicho: “Las cosas son para usar y la gente para disfrutar”. Hughes nunca valoró las relaciones personales, nunca disfrutó de la gente. Tuvo sus prioridades totalmente invertidas; ¡usando y manipulando a la gente! ¡Y disfrutando de las cosas! ¡Su vida consistió en sus aviones, su maquinaria, su dinero!

Génesis 2:18 

“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. 

En seguida, Dios creó a Eva para ser una compañera para Adán. ¡Dichoso Adán que encontró esposa! El hombre necesita relaciones personales: relaciones humanas y sobre todo una relación con Dios.

Si disfrutas de tus relaciones personales; si honras y estimas a las personas en tu vida: tus padres, hermanos, esposa, hijos y amigos, vivirás una vida realizada y llena de amor. Jamás morirás aislado, triste ni solo.

1. El hombre y sus padres

Hay muchos aspectos de la cultura latina que me fascinan y uno de ellos es el respeto que se da a los padres y a toda persona mayor de edad. Me he dado cuenta que, lamentablemente, las cosas están cambiando; sin embargo, hablando en general, existe un respeto por los padres que no se encuentra en otras culturas.

La Biblia es muy clara sobre este tema:

  Efesios 6:1-3 

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”. 

Mientras uno es niño o joven, viviendo en la misma casa con los padres, el mandamiento de Dios es: ¡Obedecer! Sin embargo, algo cambia cuando el hombre se casa y forma su propia familia. El libro de Génesis claramente enseña que el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa. De este punto en adelante, la relación con los padres será diferente. 

“Honra a tu padre y a tu madre”, es el mandamiento de Dios para toda la vida. El diccionario define honrar como: tratar con respeto, estima y aceptación. En la Biblia a veces la palabra “honrar” implicaba ayudar económicamente. Cuando existe una verdadera necesidad de parte de los padres o suegros, el hombre debe de ayudarles, sin descuidar su primera responsabilidad, que son su esposa e hijos.

He tenido que escuchar vez tras vez serios problemas matrimoniales porque el hombre se sentía obligado a sostener a sus padres a cierto nivel de vida, perjudicando a su propia familia. ¡Nunca debe ser así!

Otra situación equivocada que he observado es cuando ha sido absolutamente necesario que un hombre traiga a su madre a vivir en la casa con él y su esposa, y que él ya no le da el lugar que le corresponde a su esposa: ¡ser la reina de la casa! Reconozco que estas son situaciones difíciles, pero si el marido hace su parte para honrar a su esposa, los problemas típicos entre suegra y nuera serían disminuidos grandemente.

Tengo un amigo que vive en el estado de Puebla en la República Mexicana y hace poco le fue necesario traer a su padre anciano a vivir con él y su familia. Antes de hacerlo, consultó con su esposa y entre los dos, tomaron la decisión. Según lo que él me cuenta, su padre había criado a su familia con la filosofía de que “los niños son para ser vistos, no escuchados” (debo añadir que yo también escuchaba esta frase muy a menudo cuando era niño).

El caso es que empezaron los problemas en la casa de mi amigo casi el mismo día en que llegó el padre a vivir con ellos, porque estaba tratando de imponer sus ideas en cuanto a la crianza de los hijos. 

Mi amigo es un hombre con fuertes convicciones sobre la forma en que él quiere criar a sus hijos. Así que, se armó de valor y respetuosamente explicó a su padre: “Mire, papá, usted crió a sus hijos según sus creencias y está bien; pero en esta casa, mi esposa y yo tenemos una filosofía diferente. Nosotros queremos que la hora de las comidas sea tiempo de comunicación con los hijos, tiempo de platicar, de reír y de disfrutar. Le pido que por favor, no siga tratando de cambiar nuestro estilo”.

Los problemas no están totalmente resueltos pero la situación está mucho mejor. Yo admiro a este hombre por su valentía, ¡por hacer lo que tuvo que hacer! No le faltó el respeto a su padre, pero tampoco permitió que su padre dominara su vida familiar.

Jóvenes heridos emocionalmente

Puedo escuchar a algunos comentando: “¿Tengo que respetar a mi padre aun si es alcóholico? ¿Si es un criminal?”. “Mis padres me rechazaron desde niño, ¿cómo puedo respetarlos?”.

A través de nuestro ministerio hemos visto a miles de jóvenes en los congresos juveniles y he podido sentir el dolor emocional de tantos y tantos jóvenes. Creo que nunca ha habido tantos jóvenes dañados y heridos como en esta generación. ¡A menudo dañados y heridos por sus propios padres! 

Además conozco madres que controlan a sus hijos, ya grandes, de tal manera que ni siquiera les permiten casarse y formar su propia familia. En unos casos, el hijo obedece pero vive toda su vida frustrado y amargado. En otros casos el soltero se rebela y sí, se casa, pero vive toda su vida con culpabilidad.

Hace años cuando vivimos en la calle Azucenas de Cd. Juárez, tuvimos un vecino que era un soltero de 40 años y no se casaba porque tenía la “obligación” de cuidar a su madre anciana. Al morirse ella, el hijo por fin se casó, ¡a los 50 años de edad! En mi opinión esto es manipulación y es una terrible injusticia en contra de los hijos.

Cuando el honrar es difícil

Me hace pensar en otro hombre que llamaré Jorge. Su madre, quien enviudó jóven y con cinco hijos, amaba a estos hijos, pero odiaba tanto a los hombres que insistió que sus hijos nunca se casaran. Cuando uno por uno se fueron casando, les rechazó totalmente. Una hija nunca se casó y dedicó su vida para cuidar a su madre, pero fue una mujer llena de amargura.

Jorge fue el último en casarse y deseaba que su familia, junto con él, mantuvieran una relación cercana con su madre; sin embargo, cada vez que llevaba a su esposa para verla, la mamá la insultaba de tal manera que siempre terminaba llorando.

Jorge conocía muy bien el mandamiento de Dios de honrar a los padres, pero a la vez no quería destruir su propia familia, sujetando a su esposa a este abuso emocional. Así que consultó con su pastor y él le dio un buen consejo: “Los padres son los instrumentos de Dios en traernos a este mundo. No podemos deshonrarles sin deshonrar a Dios. El quinto mandamiento no dice obedecer, sino honrar. Yo sugiero que sólo visites a tu madre de vez en cuando con visitas cortas. Cuando tus hijos hayan crecido, llévalos a verla ocasionalmente”.

Pasaron los años y Jorge hizo lo que este hombre de Dios le había recomendado. En vez de alejarse totalmente de su madre, como hubiera sido más fácil para él, por la amargura y rencor de ella, Jorge seguía visitándole ocasionalmente. Además le ayudaba económicamente. Cuando ella murió, él no tenía que vivir con la culpabilidad de que la había abandonado. ¡Pero tampoco permitió que su madre destruyera su matrimonio y su hogar! 

¿Por qué comparto todo esto? Porque siento que es necesario señalar lo que son abusos de autoridad. Y cómo aun en medio de ellos, el honrar (no obedecer incondicionalmente) puede traer solución a la mayoría de los casos, evitándonos el vivir en amargura o culpabilidad por el resto de nuestras vidas. 

En mi propia familia

Yo mismo experimenté ocasiones cuando fue necesario que mis hermanos y yo desobedeciéramos a nuestro padre cuando se trataba de asuntos de nuestras convicciones cristianas, porque en aquellos años mi padre se resistía a Dios. ¡Pero jamás le faltamos el respeto!

Cuando Jerry, mi hermano mayor, tenía como 19 años, tuvo un encuentro con el Señor que le dio hambre por la Palabra de Dios. Jerry era un hijo muy responsable que cumplía con sus deberes en la casa, además de ser un excelente alumno en la escuela. Sin embargo, a mi padre le molestaba que Jerry pasara tanto tiempo leyendo su Biblia y le prohibió hacerlo. 

Todavía recuerdo a mi hermano respondiendo respetuosamente a mi padre: “Yo me someto a usted en todo, pero no voy a dejar de leer la Biblia porque es la Palabra de Dios. Si usted insiste, yo me salgo de la casa”. ¡Fin del asunto! ¡Desde ese día mi padre le dejó en paz!

Hubo otra situación de mi juventud, de la cual he compartido pocas veces. Mi padre volvió de la Segunda Guerra Mundial, trastornado mentalmente. Sus continuas interrogaciones y acusaciones falsas de todos en la casa, producto de su mente enferma, hicieron que muchas veces el ambiente en nuestra casa llegara a ser insoportable.

Pasaron los años y la presión sobre mí iba en aumento. Un día cuando estuve en la preparatoria sentía que no podía más, y fui tentado a agredir físicamente a mi padre. Pero, ¡cómo doy gracias a Dios que Él me protegió de tal tontería! Llegó el día cuando fue necesario hospitalizar a papá, pero antes Dios me dio de su gracia, y no tengo nada que lamentar en cuanto a mi actitud hacia mi padre.

La Biblia es clara en que debemos honrar a nuestros padres y aún nos promete que nos irá bien y tendremos larga vida. Aunque muchos no viven en situaciones ideales, en cuanto a su relación con sus padres, pueden confiar en que Dios da gracia a quienes de todo corazón desean obedecer sus mandamientos.

 

Lecturas Recomendadas

Ver Mas

Sobrenatural Pt. II Hno. Victor Richards 2019-12-10

El Jesús Auténtico Pt. XVIII Hno. Victor Richards 2019-12-10

Sobrenatural Pt. I Hno. Victor Richards 2019-12-03

El Jesús Auténtico Pt. XVII Hno. Victor Richards 2019-12-03

El Jesús Auténtico Pt. XVI Hno. Victor Richards 2019-11-26

El Dominio del Creyente Pt. IV Hno. Victor Richards 2019-11-26

El Dominio del Creyente Pt. III Victor Richards 2019-11-19

El Jesús Auténtico Pt. XV Hno. Victor Richards 2019-11-19

El Dominio del Creyente Pt. II Hno. Victor Richards 2019-11-12

El Jesús Auténtico Pt. XIV Hno. Victor Richards 2019-11-12

El Dominio del Creyente Hno. Victor Richards 2019-11-05

El Jesús Auténtico Pt. XIII Hno. Victor Richards 2019-11-05

El Jesús Auténtico Pt. XII Hno. Victor Richards 2019-10-29

Matrimonio al Máximo Pt. V Victor y Gloria Richards 2019-10-29

Matrimonio al Máximo Pt.IV Victor y Gloria Richards 2019-10-22

El Jesús Auténtico Pt. XI Hno. Victor Richards 2019-10-22

Matrimonio al Máximo Pt. III Victor y Gloria Richards 2019-10-15

El Jesús Auténtico Pt. X Hno. Victor Richards 2019-10-15

El Jesús Auténtico Pt. IX Hno. Victor Richards 2019-10-08

Matrimonio al Máximo Pt. II Victor y Gloria Richards 2019-10-08

Matrimonio al Máximo Pt.I Victor y Gloria Richards 2019-10-01

El Jesús Auténtico Pt.VIII Hno. Victor Richards 2019-10-01

El Jesús Auténtico Pt.VII Hno. Victor Richards 2019-09-24

El Jesús Auténtico Pt.VI Hno. Victor Richards 2019-09-17

La Unción Pt.III Hno. Victor Richards 2019-09-17

La Unción Pt.II Hno. Victor Richards 2019-09-10

El Jesús Auténtico Pt.V Hno. Victor Richards 2019-09-10

La Unción Hno. Victor Richards 2019-09-03

El Jesús Auténtico Pt.IV Hno. Victor Richards 2019-09-03

Increíble Pt. IV Hno. Victor Richards 2019-08-27

Él Jesús Auténtico Pt. III Hno. Victor Richards 2019-08-27

El Jesús Auténtico Pt. II Hno. Victor Richards 2019-08-20

Increíble Pt. III Hno. Victor Richards 2019-08-20

Increíble Pt.II Hno. Victor Richards 2019-08-13

El Jesús Auténtico Pt. I Hno. Victor Richards 2019-08-13

El Ministerio Sanador de Jesús Hno. Victor Richards 2019-08-06

Increíble Pt. I Hno. Victor Richards 2019-08-06

La Familia... El Plan Original Pt. V Victor y Gloria Richards 2019-08-02

Para Alcanzar la Presencia de Dios Hno. Victor Richards 2019-08-02

La Familia... El Plan Original Pt. IV Victor y Gloria Richards 2019-07-23

El Temor de Dios Pt. II Hno. Victor Richards 2019-07-23

La Familia... El Plan Original Pt.III Victor y Gloria Richards 2019-07-16

El Temor de Dios Pt.I Hno. Victor Richards 2019-07-16

El Cristiano Auténtico Pt.IV Hno. Victor Richards 2019-07-09

La Familia... El Plan Original Pt.II Victor y Gloria Richards 2019-07-09

El Cristiano Auténtico Pt. III Hno. Victor Richards 2019-07-02

La Familia... el Plan Original Pt.I Victor y Gloria Richards 2019-07-02

El Cristiano Auténtico Pt. II Hno. Victor Richards 2019-06-25

El Desafío de ser Hombre Pt. IV Hno. Victor Richards 2019-06-25

El Desafío de ser Hombre Pt.III Hno. Victor Richards 2019-06-18

El Desafío de ser Hombre




Publicado el:
Martes 4 de Junio, 2019

El desafío de ser Hombre

¡Fuimos creados para relacionarnos con otras personas! De hecho, el desarrollo normal de un individuo está relacionado directamente con la forma en que desarrolla y cultiva relaciones sanas con otras personas, ya que Dios nos hizo seres sociales.

La mayor fuente de gozo en la vida de una persona normal no es ganar dinero, ni viajar, ni emprender negocios; nada de todo esto tiene sentido si no tenemos con quién compartirlo. Inclusive, el mayor castigo que se le puede poner a una persona es el de impedirle convivir con otros. Ha habido casos de personas que perdieron sus facultades mentales por estar aislados de los demás demasiado tiempo.

Howard Hughes fue uno de los hombres más ricos en todo el mundo, pero además, fue uno de los hombres más tristes y solitarios en la historia moderna. En sus últimos años, iba de un hotel de lujo a otro; de Las Vegas, a Acapulco, a Cancún, a Nueva York, etc. Su apariencia física llegó a ser cada vez más extraña. Su desaliñada barba le llegaba hasta la cintura y su cabello creció hasta llegar a la mitad de su espalda. Las uñas de los dedos de sus pies no habían sido cortadas por tanto tiempo que parecían garras de cuervo.

Con dinero sin límite, cientos de personas que le atendieron y un sinfín de mujeres bellas disponibles. ¿Por qué murió este hombre bajo las más deplorables circunstancias; adicto a la morfina y sufriendo dolores que ni permitían que cubriera su cuerpo con ropa en sus últimos meses? ¿Por qué murió solo absolutamente, sin nadie que se interesara por él? Sencillamente porque él así lo escogió.

Existe un dicho: “Las cosas son para usar y la gente para disfrutar”. Hughes nunca valoró las relaciones personales, nunca disfrutó de la gente. Tuvo sus prioridades totalmente invertidas; ¡usando y manipulando a la gente! ¡Y disfrutando de las cosas! ¡Su vida consistió en sus aviones, su maquinaria, su dinero!

Génesis 2:18 

“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. 

En seguida, Dios creó a Eva para ser una compañera para Adán. ¡Dichoso Adán que encontró esposa! El hombre necesita relaciones personales: relaciones humanas y sobre todo una relación con Dios.

Si disfrutas de tus relaciones personales; si honras y estimas a las personas en tu vida: tus padres, hermanos, esposa, hijos y amigos, vivirás una vida realizada y llena de amor. Jamás morirás aislado, triste ni solo.

1. El hombre y sus padres

Hay muchos aspectos de la cultura latina que me fascinan y uno de ellos es el respeto que se da a los padres y a toda persona mayor de edad. Me he dado cuenta que, lamentablemente, las cosas están cambiando; sin embargo, hablando en general, existe un respeto por los padres que no se encuentra en otras culturas.

La Biblia es muy clara sobre este tema:

  Efesios 6:1-3 

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”. 

Mientras uno es niño o joven, viviendo en la misma casa con los padres, el mandamiento de Dios es: ¡Obedecer! Sin embargo, algo cambia cuando el hombre se casa y forma su propia familia. El libro de Génesis claramente enseña que el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa. De este punto en adelante, la relación con los padres será diferente. 

“Honra a tu padre y a tu madre”, es el mandamiento de Dios para toda la vida. El diccionario define honrar como: tratar con respeto, estima y aceptación. En la Biblia a veces la palabra “honrar” implicaba ayudar económicamente. Cuando existe una verdadera necesidad de parte de los padres o suegros, el hombre debe de ayudarles, sin descuidar su primera responsabilidad, que son su esposa e hijos.

He tenido que escuchar vez tras vez serios problemas matrimoniales porque el hombre se sentía obligado a sostener a sus padres a cierto nivel de vida, perjudicando a su propia familia. ¡Nunca debe ser así!

Otra situación equivocada que he observado es cuando ha sido absolutamente necesario que un hombre traiga a su madre a vivir en la casa con él y su esposa, y que él ya no le da el lugar que le corresponde a su esposa: ¡ser la reina de la casa! Reconozco que estas son situaciones difíciles, pero si el marido hace su parte para honrar a su esposa, los problemas típicos entre suegra y nuera serían disminuidos grandemente.

Tengo un amigo que vive en el estado de Puebla en la República Mexicana y hace poco le fue necesario traer a su padre anciano a vivir con él y su familia. Antes de hacerlo, consultó con su esposa y entre los dos, tomaron la decisión. Según lo que él me cuenta, su padre había criado a su familia con la filosofía de que “los niños son para ser vistos, no escuchados” (debo añadir que yo también escuchaba esta frase muy a menudo cuando era niño).

El caso es que empezaron los problemas en la casa de mi amigo casi el mismo día en que llegó el padre a vivir con ellos, porque estaba tratando de imponer sus ideas en cuanto a la crianza de los hijos. 

Mi amigo es un hombre con fuertes convicciones sobre la forma en que él quiere criar a sus hijos. Así que, se armó de valor y respetuosamente explicó a su padre: “Mire, papá, usted crió a sus hijos según sus creencias y está bien; pero en esta casa, mi esposa y yo tenemos una filosofía diferente. Nosotros queremos que la hora de las comidas sea tiempo de comunicación con los hijos, tiempo de platicar, de reír y de disfrutar. Le pido que por favor, no siga tratando de cambiar nuestro estilo”.

Los problemas no están totalmente resueltos pero la situación está mucho mejor. Yo admiro a este hombre por su valentía, ¡por hacer lo que tuvo que hacer! No le faltó el respeto a su padre, pero tampoco permitió que su padre dominara su vida familiar.

Jóvenes heridos emocionalmente

Puedo escuchar a algunos comentando: “¿Tengo que respetar a mi padre aun si es alcóholico? ¿Si es un criminal?”. “Mis padres me rechazaron desde niño, ¿cómo puedo respetarlos?”.

A través de nuestro ministerio hemos visto a miles de jóvenes en los congresos juveniles y he podido sentir el dolor emocional de tantos y tantos jóvenes. Creo que nunca ha habido tantos jóvenes dañados y heridos como en esta generación. ¡A menudo dañados y heridos por sus propios padres! 

Además conozco madres que controlan a sus hijos, ya grandes, de tal manera que ni siquiera les permiten casarse y formar su propia familia. En unos casos, el hijo obedece pero vive toda su vida frustrado y amargado. En otros casos el soltero se rebela y sí, se casa, pero vive toda su vida con culpabilidad.

Hace años cuando vivimos en la calle Azucenas de Cd. Juárez, tuvimos un vecino que era un soltero de 40 años y no se casaba porque tenía la “obligación” de cuidar a su madre anciana. Al morirse ella, el hijo por fin se casó, ¡a los 50 años de edad! En mi opinión esto es manipulación y es una terrible injusticia en contra de los hijos.

Cuando el honrar es difícil

Me hace pensar en otro hombre que llamaré Jorge. Su madre, quien enviudó jóven y con cinco hijos, amaba a estos hijos, pero odiaba tanto a los hombres que insistió que sus hijos nunca se casaran. Cuando uno por uno se fueron casando, les rechazó totalmente. Una hija nunca se casó y dedicó su vida para cuidar a su madre, pero fue una mujer llena de amargura.

Jorge fue el último en casarse y deseaba que su familia, junto con él, mantuvieran una relación cercana con su madre; sin embargo, cada vez que llevaba a su esposa para verla, la mamá la insultaba de tal manera que siempre terminaba llorando.

Jorge conocía muy bien el mandamiento de Dios de honrar a los padres, pero a la vez no quería destruir su propia familia, sujetando a su esposa a este abuso emocional. Así que consultó con su pastor y él le dio un buen consejo: “Los padres son los instrumentos de Dios en traernos a este mundo. No podemos deshonrarles sin deshonrar a Dios. El quinto mandamiento no dice obedecer, sino honrar. Yo sugiero que sólo visites a tu madre de vez en cuando con visitas cortas. Cuando tus hijos hayan crecido, llévalos a verla ocasionalmente”.

Pasaron los años y Jorge hizo lo que este hombre de Dios le había recomendado. En vez de alejarse totalmente de su madre, como hubiera sido más fácil para él, por la amargura y rencor de ella, Jorge seguía visitándole ocasionalmente. Además le ayudaba económicamente. Cuando ella murió, él no tenía que vivir con la culpabilidad de que la había abandonado. ¡Pero tampoco permitió que su madre destruyera su matrimonio y su hogar! 

¿Por qué comparto todo esto? Porque siento que es necesario señalar lo que son abusos de autoridad. Y cómo aun en medio de ellos, el honrar (no obedecer incondicionalmente) puede traer solución a la mayoría de los casos, evitándonos el vivir en amargura o culpabilidad por el resto de nuestras vidas. 

En mi propia familia

Yo mismo experimenté ocasiones cuando fue necesario que mis hermanos y yo desobedeciéramos a nuestro padre cuando se trataba de asuntos de nuestras convicciones cristianas, porque en aquellos años mi padre se resistía a Dios. ¡Pero jamás le faltamos el respeto!

Cuando Jerry, mi hermano mayor, tenía como 19 años, tuvo un encuentro con el Señor que le dio hambre por la Palabra de Dios. Jerry era un hijo muy responsable que cumplía con sus deberes en la casa, además de ser un excelente alumno en la escuela. Sin embargo, a mi padre le molestaba que Jerry pasara tanto tiempo leyendo su Biblia y le prohibió hacerlo. 

Todavía recuerdo a mi hermano respondiendo respetuosamente a mi padre: “Yo me someto a usted en todo, pero no voy a dejar de leer la Biblia porque es la Palabra de Dios. Si usted insiste, yo me salgo de la casa”. ¡Fin del asunto! ¡Desde ese día mi padre le dejó en paz!

Hubo otra situación de mi juventud, de la cual he compartido pocas veces. Mi padre volvió de la Segunda Guerra Mundial, trastornado mentalmente. Sus continuas interrogaciones y acusaciones falsas de todos en la casa, producto de su mente enferma, hicieron que muchas veces el ambiente en nuestra casa llegara a ser insoportable.

Pasaron los años y la presión sobre mí iba en aumento. Un día cuando estuve en la preparatoria sentía que no podía más, y fui tentado a agredir físicamente a mi padre. Pero, ¡cómo doy gracias a Dios que Él me protegió de tal tontería! Llegó el día cuando fue necesario hospitalizar a papá, pero antes Dios me dio de su gracia, y no tengo nada que lamentar en cuanto a mi actitud hacia mi padre.

La Biblia es clara en que debemos honrar a nuestros padres y aún nos promete que nos irá bien y tendremos larga vida. Aunque muchos no viven en situaciones ideales, en cuanto a su relación con sus padres, pueden confiar en que Dios da gracia a quienes de todo corazón desean obedecer sus mandamientos.

 

Ver Mas

Sobrenatural Pt. II Hno. Victor Richards 2019-12-10

El Jesús Auténtico Pt. XVIII Hno. Victor Richards 2019-12-10

Sobrenatural Pt. I Hno. Victor Richards 2019-12-03

El Jesús Auténtico Pt. XVII Hno. Victor Richards 2019-12-03

El Jesús Auténtico Pt. XVI Hno. Victor Richards 2019-11-26

El Dominio del Creyente Pt. IV Hno. Victor Richards 2019-11-26

El Dominio del Creyente Pt. III Victor Richards 2019-11-19

El Jesús Auténtico Pt. XV Hno. Victor Richards 2019-11-19

El Dominio del Creyente Pt. II Hno. Victor Richards 2019-11-12

El Jesús Auténtico Pt. XIV Hno. Victor Richards 2019-11-12

El Dominio del Creyente Hno. Victor Richards 2019-11-05

El Jesús Auténtico Pt. XIII Hno. Victor Richards 2019-11-05

El Jesús Auténtico Pt. XII Hno. Victor Richards 2019-10-29

Matrimonio al Máximo Pt. V Victor y Gloria Richards 2019-10-29

Matrimonio al Máximo Pt.IV Victor y Gloria Richards 2019-10-22

El Jesús Auténtico Pt. XI Hno. Victor Richards 2019-10-22

Matrimonio al Máximo Pt. III Victor y Gloria Richards 2019-10-15

El Jesús Auténtico Pt. X Hno. Victor Richards 2019-10-15

El Jesús Auténtico Pt. IX Hno. Victor Richards 2019-10-08

Matrimonio al Máximo Pt. II Victor y Gloria Richards 2019-10-08

Matrimonio al Máximo Pt.I Victor y Gloria Richards 2019-10-01

El Jesús Auténtico Pt.VIII Hno. Victor Richards 2019-10-01

El Jesús Auténtico Pt.VII Hno. Victor Richards 2019-09-24

El Jesús Auténtico Pt.VI Hno. Victor Richards 2019-09-17

La Unción Pt.III Hno. Victor Richards 2019-09-17

La Unción Pt.II Hno. Victor Richards 2019-09-10

El Jesús Auténtico Pt.V Hno. Victor Richards 2019-09-10

La Unción Hno. Victor Richards 2019-09-03

El Jesús Auténtico Pt.IV Hno. Victor Richards 2019-09-03

Increíble Pt. IV Hno. Victor Richards 2019-08-27

Él Jesús Auténtico Pt. III Hno. Victor Richards 2019-08-27

El Jesús Auténtico Pt. II Hno. Victor Richards 2019-08-20

Increíble Pt. III Hno. Victor Richards 2019-08-20

Increíble Pt.II Hno. Victor Richards 2019-08-13

El Jesús Auténtico Pt. I Hno. Victor Richards 2019-08-13

El Ministerio Sanador de Jesús Hno. Victor Richards 2019-08-06

Increíble Pt. I Hno. Victor Richards 2019-08-06

La Familia... El Plan Original Pt. V Victor y Gloria Richards 2019-08-02

Para Alcanzar la Presencia de Dios Hno. Victor Richards 2019-08-02

La Familia... El Plan Original Pt. IV Victor y Gloria Richards 2019-07-23

El Temor de Dios Pt. II Hno. Victor Richards 2019-07-23

La Familia... El Plan Original Pt.III Victor y Gloria Richards 2019-07-16

El Temor de Dios Pt.I Hno. Victor Richards 2019-07-16

El Cristiano Auténtico Pt.IV Hno. Victor Richards 2019-07-09

La Familia... El Plan Original Pt.II Victor y Gloria Richards 2019-07-09

El Cristiano Auténtico Pt. III Hno. Victor Richards 2019-07-02

La Familia... el Plan Original Pt.I Victor y Gloria Richards 2019-07-02

El Cristiano Auténtico Pt. II Hno. Victor Richards 2019-06-25

El Desafío de ser Hombre Pt. IV Hno. Victor Richards 2019-06-25

El Desafío de ser Hombre Pt.III Hno. Victor Richards 2019-06-18

Lecturas Recomendadas


El Desafío de ser Hombre





Por: Hno. Victor Richards
Martes 4 de Junio, 2019

El desafío de ser Hombre

¡Fuimos creados para relacionarnos con otras personas! De hecho, el desarrollo normal de un individuo está relacionado directamente con la forma en que desarrolla y cultiva relaciones sanas con otras personas, ya que Dios nos hizo seres sociales.

La mayor fuente de gozo en la vida de una persona normal no es ganar dinero, ni viajar, ni emprender negocios; nada de todo esto tiene sentido si no tenemos con quién compartirlo. Inclusive, el mayor castigo que se le puede poner a una persona es el de impedirle convivir con otros. Ha habido casos de personas que perdieron sus facultades mentales por estar aislados de los demás demasiado tiempo.

Howard Hughes fue uno de los hombres más ricos en todo el mundo, pero además, fue uno de los hombres más tristes y solitarios en la historia moderna. En sus últimos años, iba de un hotel de lujo a otro; de Las Vegas, a Acapulco, a Cancún, a Nueva York, etc. Su apariencia física llegó a ser cada vez más extraña. Su desaliñada barba le llegaba hasta la cintura y su cabello creció hasta llegar a la mitad de su espalda. Las uñas de los dedos de sus pies no habían sido cortadas por tanto tiempo que parecían garras de cuervo.

Con dinero sin límite, cientos de personas que le atendieron y un sinfín de mujeres bellas disponibles. ¿Por qué murió este hombre bajo las más deplorables circunstancias; adicto a la morfina y sufriendo dolores que ni permitían que cubriera su cuerpo con ropa en sus últimos meses? ¿Por qué murió solo absolutamente, sin nadie que se interesara por él? Sencillamente porque él así lo escogió.

Existe un dicho: “Las cosas son para usar y la gente para disfrutar”. Hughes nunca valoró las relaciones personales, nunca disfrutó de la gente. Tuvo sus prioridades totalmente invertidas; ¡usando y manipulando a la gente! ¡Y disfrutando de las cosas! ¡Su vida consistió en sus aviones, su maquinaria, su dinero!

Génesis 2:18 

“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. 

En seguida, Dios creó a Eva para ser una compañera para Adán. ¡Dichoso Adán que encontró esposa! El hombre necesita relaciones personales: relaciones humanas y sobre todo una relación con Dios.

Si disfrutas de tus relaciones personales; si honras y estimas a las personas en tu vida: tus padres, hermanos, esposa, hijos y amigos, vivirás una vida realizada y llena de amor. Jamás morirás aislado, triste ni solo.

1. El hombre y sus padres

Hay muchos aspectos de la cultura latina que me fascinan y uno de ellos es el respeto que se da a los padres y a toda persona mayor de edad. Me he dado cuenta que, lamentablemente, las cosas están cambiando; sin embargo, hablando en general, existe un respeto por los padres que no se encuentra en otras culturas.

La Biblia es muy clara sobre este tema:

  Efesios 6:1-3 

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”. 

Mientras uno es niño o joven, viviendo en la misma casa con los padres, el mandamiento de Dios es: ¡Obedecer! Sin embargo, algo cambia cuando el hombre se casa y forma su propia familia. El libro de Génesis claramente enseña que el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa. De este punto en adelante, la relación con los padres será diferente. 

“Honra a tu padre y a tu madre”, es el mandamiento de Dios para toda la vida. El diccionario define honrar como: tratar con respeto, estima y aceptación. En la Biblia a veces la palabra “honrar” implicaba ayudar económicamente. Cuando existe una verdadera necesidad de parte de los padres o suegros, el hombre debe de ayudarles, sin descuidar su primera responsabilidad, que son su esposa e hijos.

He tenido que escuchar vez tras vez serios problemas matrimoniales porque el hombre se sentía obligado a sostener a sus padres a cierto nivel de vida, perjudicando a su propia familia. ¡Nunca debe ser así!

Otra situación equivocada que he observado es cuando ha sido absolutamente necesario que un hombre traiga a su madre a vivir en la casa con él y su esposa, y que él ya no le da el lugar que le corresponde a su esposa: ¡ser la reina de la casa! Reconozco que estas son situaciones difíciles, pero si el marido hace su parte para honrar a su esposa, los problemas típicos entre suegra y nuera serían disminuidos grandemente.

Tengo un amigo que vive en el estado de Puebla en la República Mexicana y hace poco le fue necesario traer a su padre anciano a vivir con él y su familia. Antes de hacerlo, consultó con su esposa y entre los dos, tomaron la decisión. Según lo que él me cuenta, su padre había criado a su familia con la filosofía de que “los niños son para ser vistos, no escuchados” (debo añadir que yo también escuchaba esta frase muy a menudo cuando era niño).

El caso es que empezaron los problemas en la casa de mi amigo casi el mismo día en que llegó el padre a vivir con ellos, porque estaba tratando de imponer sus ideas en cuanto a la crianza de los hijos. 

Mi amigo es un hombre con fuertes convicciones sobre la forma en que él quiere criar a sus hijos. Así que, se armó de valor y respetuosamente explicó a su padre: “Mire, papá, usted crió a sus hijos según sus creencias y está bien; pero en esta casa, mi esposa y yo tenemos una filosofía diferente. Nosotros queremos que la hora de las comidas sea tiempo de comunicación con los hijos, tiempo de platicar, de reír y de disfrutar. Le pido que por favor, no siga tratando de cambiar nuestro estilo”.

Los problemas no están totalmente resueltos pero la situación está mucho mejor. Yo admiro a este hombre por su valentía, ¡por hacer lo que tuvo que hacer! No le faltó el respeto a su padre, pero tampoco permitió que su padre dominara su vida familiar.

Jóvenes heridos emocionalmente

Puedo escuchar a algunos comentando: “¿Tengo que respetar a mi padre aun si es alcóholico? ¿Si es un criminal?”. “Mis padres me rechazaron desde niño, ¿cómo puedo respetarlos?”.

A través de nuestro ministerio hemos visto a miles de jóvenes en los congresos juveniles y he podido sentir el dolor emocional de tantos y tantos jóvenes. Creo que nunca ha habido tantos jóvenes dañados y heridos como en esta generación. ¡A menudo dañados y heridos por sus propios padres! 

Además conozco madres que controlan a sus hijos, ya grandes, de tal manera que ni siquiera les permiten casarse y formar su propia familia. En unos casos, el hijo obedece pero vive toda su vida frustrado y amargado. En otros casos el soltero se rebela y sí, se casa, pero vive toda su vida con culpabilidad.

Hace años cuando vivimos en la calle Azucenas de Cd. Juárez, tuvimos un vecino que era un soltero de 40 años y no se casaba porque tenía la “obligación” de cuidar a su madre anciana. Al morirse ella, el hijo por fin se casó, ¡a los 50 años de edad! En mi opinión esto es manipulación y es una terrible injusticia en contra de los hijos.

Cuando el honrar es difícil

Me hace pensar en otro hombre que llamaré Jorge. Su madre, quien enviudó jóven y con cinco hijos, amaba a estos hijos, pero odiaba tanto a los hombres que insistió que sus hijos nunca se casaran. Cuando uno por uno se fueron casando, les rechazó totalmente. Una hija nunca se casó y dedicó su vida para cuidar a su madre, pero fue una mujer llena de amargura.

Jorge fue el último en casarse y deseaba que su familia, junto con él, mantuvieran una relación cercana con su madre; sin embargo, cada vez que llevaba a su esposa para verla, la mamá la insultaba de tal manera que siempre terminaba llorando.

Jorge conocía muy bien el mandamiento de Dios de honrar a los padres, pero a la vez no quería destruir su propia familia, sujetando a su esposa a este abuso emocional. Así que consultó con su pastor y él le dio un buen consejo: “Los padres son los instrumentos de Dios en traernos a este mundo. No podemos deshonrarles sin deshonrar a Dios. El quinto mandamiento no dice obedecer, sino honrar. Yo sugiero que sólo visites a tu madre de vez en cuando con visitas cortas. Cuando tus hijos hayan crecido, llévalos a verla ocasionalmente”.

Pasaron los años y Jorge hizo lo que este hombre de Dios le había recomendado. En vez de alejarse totalmente de su madre, como hubiera sido más fácil para él, por la amargura y rencor de ella, Jorge seguía visitándole ocasionalmente. Además le ayudaba económicamente. Cuando ella murió, él no tenía que vivir con la culpabilidad de que la había abandonado. ¡Pero tampoco permitió que su madre destruyera su matrimonio y su hogar! 

¿Por qué comparto todo esto? Porque siento que es necesario señalar lo que son abusos de autoridad. Y cómo aun en medio de ellos, el honrar (no obedecer incondicionalmente) puede traer solución a la mayoría de los casos, evitándonos el vivir en amargura o culpabilidad por el resto de nuestras vidas. 

En mi propia familia

Yo mismo experimenté ocasiones cuando fue necesario que mis hermanos y yo desobedeciéramos a nuestro padre cuando se trataba de asuntos de nuestras convicciones cristianas, porque en aquellos años mi padre se resistía a Dios. ¡Pero jamás le faltamos el respeto!

Cuando Jerry, mi hermano mayor, tenía como 19 años, tuvo un encuentro con el Señor que le dio hambre por la Palabra de Dios. Jerry era un hijo muy responsable que cumplía con sus deberes en la casa, además de ser un excelente alumno en la escuela. Sin embargo, a mi padre le molestaba que Jerry pasara tanto tiempo leyendo su Biblia y le prohibió hacerlo. 

Todavía recuerdo a mi hermano respondiendo respetuosamente a mi padre: “Yo me someto a usted en todo, pero no voy a dejar de leer la Biblia porque es la Palabra de Dios. Si usted insiste, yo me salgo de la casa”. ¡Fin del asunto! ¡Desde ese día mi padre le dejó en paz!

Hubo otra situación de mi juventud, de la cual he compartido pocas veces. Mi padre volvió de la Segunda Guerra Mundial, trastornado mentalmente. Sus continuas interrogaciones y acusaciones falsas de todos en la casa, producto de su mente enferma, hicieron que muchas veces el ambiente en nuestra casa llegara a ser insoportable.

Pasaron los años y la presión sobre mí iba en aumento. Un día cuando estuve en la preparatoria sentía que no podía más, y fui tentado a agredir físicamente a mi padre. Pero, ¡cómo doy gracias a Dios que Él me protegió de tal tontería! Llegó el día cuando fue necesario hospitalizar a papá, pero antes Dios me dio de su gracia, y no tengo nada que lamentar en cuanto a mi actitud hacia mi padre.

La Biblia es clara en que debemos honrar a nuestros padres y aún nos promete que nos irá bien y tendremos larga vida. Aunque muchos no viven en situaciones ideales, en cuanto a su relación con sus padres, pueden confiar en que Dios da gracia a quienes de todo corazón desean obedecer sus mandamientos.

 

Ver Mas

Sobrenatural Pt. II
Hno. Victor Richards
2019-12-10

El Jesús Auténtico Pt. XVIII
Hno. Victor Richards
2019-12-10

Sobrenatural Pt. I
Hno. Victor Richards
2019-12-03

El Jesús Auténtico Pt. XVII
Hno. Victor Richards
2019-12-03

El Jesús Auténtico Pt. XVI
Hno. Victor Richards
2019-11-26

El Dominio del Creyente Pt. IV
Hno. Victor Richards
2019-11-26

El Dominio del Creyente Pt. III
Victor Richards
2019-11-19

El Jesús Auténtico Pt. XV
Hno. Victor Richards
2019-11-19

El Dominio del Creyente Pt. II
Hno. Victor Richards
2019-11-12

El Jesús Auténtico Pt. XIV
Hno. Victor Richards
2019-11-12

El Dominio del Creyente
Hno. Victor Richards
2019-11-05

El Jesús Auténtico Pt. XIII
Hno. Victor Richards
2019-11-05

El Jesús Auténtico Pt. XII
Hno. Victor Richards
2019-10-29

Matrimonio al Máximo Pt. V
Victor y Gloria Richards
2019-10-29

Matrimonio al Máximo Pt.IV
Victor y Gloria Richards
2019-10-22

El Jesús Auténtico Pt. XI
Hno. Victor Richards
2019-10-22

Matrimonio al Máximo Pt. III
Victor y Gloria Richards
2019-10-15

El Jesús Auténtico Pt. X
Hno. Victor Richards
2019-10-15

El Jesús Auténtico Pt. IX
Hno. Victor Richards
2019-10-08

Matrimonio al Máximo Pt. II
Victor y Gloria Richards
2019-10-08

Matrimonio al Máximo Pt.I
Victor y Gloria Richards
2019-10-01

El Jesús Auténtico Pt.VIII
Hno. Victor Richards
2019-10-01

El Jesús Auténtico Pt.VII
Hno. Victor Richards
2019-09-24

El Jesús Auténtico Pt.VI
Hno. Victor Richards
2019-09-17

La Unción Pt.III
Hno. Victor Richards
2019-09-17

La Unción Pt.II
Hno. Victor Richards
2019-09-10

El Jesús Auténtico Pt.V
Hno. Victor Richards
2019-09-10

La Unción
Hno. Victor Richards
2019-09-03

El Jesús Auténtico Pt.IV
Hno. Victor Richards
2019-09-03

Increíble Pt. IV
Hno. Victor Richards
2019-08-27

Él Jesús Auténtico Pt. III
Hno. Victor Richards
2019-08-27

El Jesús Auténtico Pt. II
Hno. Victor Richards
2019-08-20

Increíble Pt. III
Hno. Victor Richards
2019-08-20

Increíble Pt.II
Hno. Victor Richards
2019-08-13

El Jesús Auténtico Pt. I
Hno. Victor Richards
2019-08-13

El Ministerio Sanador de Jesús
Hno. Victor Richards
2019-08-06

Increíble Pt. I
Hno. Victor Richards
2019-08-06

La Familia... El Plan Original Pt. V
Victor y Gloria Richards
2019-08-02

Para Alcanzar la Presencia de Dios
Hno. Victor Richards
2019-08-02

La Familia... El Plan Original Pt. IV
Victor y Gloria Richards
2019-07-23

El Temor de Dios Pt. II
Hno. Victor Richards
2019-07-23

La Familia... El Plan Original Pt.III
Victor y Gloria Richards
2019-07-16

El Temor de Dios Pt.I
Hno. Victor Richards
2019-07-16

El Cristiano Auténtico Pt.IV
Hno. Victor Richards
2019-07-09

La Familia... El Plan Original Pt.II
Victor y Gloria Richards
2019-07-09

El Cristiano Auténtico Pt. III
Hno. Victor Richards
2019-07-02

La Familia... el Plan Original Pt.I
Victor y Gloria Richards
2019-07-02

El Cristiano Auténtico Pt. II
Hno. Victor Richards
2019-06-25

El Desafío de ser Hombre Pt. IV
Hno. Victor Richards
2019-06-25

El Desafío de ser Hombre Pt.III
Hno. Victor Richards
2019-06-18

Lecturas Recomendadas

   
Jóvenes     |      Adolescentes     |      Cayado Pastoral
 
             
Centro Cristiano Vino Nuevo
656.686.2700   |   Melquiades Alanís #5825   |   Alamos de San Lorenzo
Cd. Juárez Chih. Mex.    C.P.32320
Jóvenes   |  Adolescentes  |  Cayado Pastoral
             
Centro Cristiano Vino Nuevo
656.686.2700   |   Melquiades Alanís #5825   |   Alamos de San Lorenzo
Cd. Juárez Chih. Mex.    C.P.32320