Viviendo más allá de la Razón #3



Publicado el:
Martes 15 de Diciembre, 2020

Nuestro cerebro no es la máxima autoridad

Desde la tragedia de la caída de Adán y Eva, que trajo la separación de Dios y el hombre, y que también provocó que el hombre viviera por su propia razón, Dios ha estado mostrándonos que uno puede volver a vivir más allá de esta razón humana, intelectual, lógica y limitada. ¡Nuestro cerebro no es la máxima autoridad! ¡Está lejos de serlo!

La Biblia está repleta con cosas que no son razonables, por ejemplo, ¿has considerado Juan 4:46-53?

“...Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron las nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa”.

En este pasaje de la Biblia, Jesús dijo; “Si no viereis señales y prodigios, no creeréis”.

Algunos creen que este fue un regaño, pero más bien fue y es una verdad. Vemos el resultado de esta obra más allá de la razón; “Y creyó él con toda su casa”.

En muchas partes de la Biblia, vemos que Jesús sanó a los enfermos y libró a mucha gente de los demonios que los atormentaban, para aliviar el sufrimiento humano, para ayudar a la gente a creer que Él es el Señor y Salvador, para que Jehová sea glorificado y para deshacer las obras del diablo.

1 Juan 3:8

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”.

Jesús nos permite hacer las mismas cosas que Él hizo con estos mismos fines:

1. Aliviar el sufrimiento humano.

2. Ayudar a la gente a creer que Él es el Señor y Salvador.

3. Glorificar a Jehová.

4. Deshacer las obras del diablo y más.

Mateo 9:1-8

“Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa. Entonces él se levantó y se fue a su casa. Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado potestad a los hombres”.

La gente se maravilló al ver este milagro y glorificaron a Dios que había dado tal potestad a los hombres. Para que el incrédulo pueda creer que Jesús tiene poder para perdonar pecados, él tiene que ver algo más allá de la razón. Tiene que haber más que palabras, tiene que haber poder.

¡Él todavía da tal potestad a los hombres! Esto no es una blasfemia, esto no es una mentira, ni una exageración, esto es la voluntad de Dios para su pueblo, ayer, hoy y para siempre. Decir lo contrario, es negar la palabra de Jesús, el Cristo. Es negar lo que la Biblia enseña.

El registro de las obras más allá de la razón que hizo Jesús, no están en la Biblia sólo para que deseemos haber vivido en aquel entonces. Están allí, en parte para darnos un apetito por vivir más allá de la razón y también para motivarnos a vivir en lo sobrenatural.

¡Ya basta de libros y sermones que nos roban la fe!

Jesús sanó enfermos y echó fuera demonios y Él envió a sus discípulos a hacer lo mismo, y nos está diciendo a nosotros que lo hagamos también.

Mateo 10:1

“Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia”.

Testimonios del poder de Dios

En la iglesia Vino Nuevo, de la cual soy el pastor principal, decidimos invitar a los enfermos a un día de oración por sanidades. Lo planeamos para un día sábado en la tarde. Lo anunciamos en las reuniones de la iglesia, hicimos volantes y fuimos a Radio Viva (una estación de radio cristiana en Cd. Juárez) para platicar de lo que Dios está haciendo, para orar por todos los que llamaran y para anunciar el día de oración por sanidades. Ese día todos los pastores de Vino Nuevo estarían orando por los enfermos en equipos de dos personas, pero aún no teníamos idea alguna si la gente tendría algún interés o no.

El día llegó y mientras manejaba a la iglesia, estaba nervioso, temía que nadie llegaría. Cuando vi carros en el estacionamiento de la iglesia, me animé, pero no pude haber imaginado lo que nos esperaba. Al entrar en el gimnasio de la iglesia, me dieron la noticia de que el lugar estaba lleno.

Había tantas personas necesitadas. Oramos por 723 personas presentes, uno por uno y otras 277 personas que no estaban presentes porque no pudieron estar ahí, pero oramos uno por uno por sus familiares o amigos que vinieron para llevarles un cuadrito de tela ungido con aceite y oración.

Había personas de toda variedad de iglesias. Había personas convertidas y no convertidas. Había toda clase de enfermedad y dolencia y, ¡el Señor Jesucristo estuvo presente para sanar!

Recuerdo cuando nos tocó a mi esposa Sylvia y a mí, una fila de personas en sillas de ruedas, yo exclamé; “¡qué gran oportunidad para que Dios sea glorificado!”.

Muchos salieron de sus sillas de ruedas y caminaron con nosotros regocijándose en el principio de su sanidad en el poderoso nombre del Señor Jesucristo. En Vino Nuevo, la iglesia donde mi esposa Sylvia y yo pastoreamos, junto con otros pastores, por años hemos orado por los enfermos. Algunos han sido sanados, pero no en gran número. Aun hubo un tiempo cuando doce o más muertos resucitaron por las oraciones fervientes en otras lenguas de jóvenes llenos del Espíritu Santo.

Para animarte a recibir tu sanidad, comparto unos pocos testimonios que recibimos por correo y notas escritas, veamos algunos:

“Quiero comunicarles que el Hno. Victor oró por problemas digestivos, Sylvia oró en lenguas y pidió que los yugos de ansiedad y mis sufrimientos se pudrieran. Sentí algo como eléctrico de pies a cabeza; mi mano derecha empezó a temblar y fui sana. La inflamación que yo padecí por casi 20 años a causa de la tensión nerviosa, desapareció”.

Otro más: “En el mercado vimos a un joven como de 20 años tirado en la banqueta con la cara ya negra. Nos dijeron que se había inyectado droga. Mi esposa se puso a orar, pidiéndole al Señor que lo hiciera volver, pues recordó que nosotros podemos hacer lo que nuestro Señor hizo ayer, hoy y por los siglos. Cuando mi esposa le dio aliento de vida, Jesús se hizo presente y el joven se levantó”.

“El Hno. Victor hizo el llamado para problemas del corazón, pasé y oró por mí. Pasó casi un mes para volver a asistir al médico, el cual se quedó con la boca abierta y me dijo: —Habías venido con un corazón tan mal como un motor echando aceite por todos lados, desvielado; y ahorita tienes un corazón de quinceañera. Tu pulso, tu presión, son los de una jovencita—. Yo le contesté que son los milagros que hace el Señor, por medio de la oración; y yo soy sana en el nombre de Jesús”.

“Un día en la iglesia, el Hno. Victor oró por problemas ginecológicos, desde hace dos años había estado en tratamiento y hasta me operaron, pero el problema seguía. Cuando el Hno. Victor y Sylvia oraron por mí, me dijeron; “cuando sanes vienes a dar testimonio”. En mi siguiente cita con el ginecólogo, me revisó y me hizo otro estudio y, ¡todo salió normal! Gloria a Dios, gracias a Dios, a Él le doy toda la honra”.

“En noviembre de 2009, me hicieron una mastografía y me encontraron un tumor. Me programaron para una biopsia. Un día antes de esta, vine a la oración que tenemos todos los martes en la iglesia y el Espíritu Santo se derramó en gran manera. El Hno. Victor estuvo pasando y orando por muchos. Sentí como si algo saliera de mi cuerpo y me llenó una paz increíble. Al día siguiente fui al médico para mi biopsia, pero para sorpresa de los médicos que me auscultaron, en las placas nuevas no apareció nada y físicamente tampoco me encontraron nada. ¡Honra y gloria a Dios! ¡Él me sanó milagrosamente!”.

“El Hno. Victor dijo en la iglesia que el Señor va a sanar y hacer milagros, si quieres que Dios sane a algún ser querido no importa la distancia, grita el nombre de la persona enferma. Con todo mi corazón grité y le pedí que sanara a Norma del cáncer que estaba en los riñones, hígado, matriz y colón, ella vive en Las Vegas, Nevada. Hablé con ella el mismo día y le dije; “yo sé que el Señor te sanó hoy”. Y ella me comentó que desde ese día se sintió mejor. Después de dos meses de esto, cuando fue otra vez con los doctores, le dijeron: “Norma, ya no tienes nada de cáncer, no tienes nada”, y sin poder aguantar más, la doctora salió llorando porque no entendía lo que estaba pasando. En ese momento, dice Norma, me acordé de que Dios le dijo al Hno. Victor que Él iba a sanar y yo recuerdo haber recibido mi milagro. A Dios, nuestro Señor, mil gracias y al Pastor Victor por escuchar y hacer la voluntad del Señor. Gracias Dios mío, gracias. Dios les siga bendiciendo”.

Como estos testimonios hay muchos más. El Señor ha sanado a multitudes de artritis, de daños en piernas, rodillas y brazos. Aquellos que apenas podían caminar, terminan corriendo. Algunos han abandonado sus sillas de ruedas. Tumores han desaparecido, Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Si estás enfermo, herido o tienes algún dolor, tú también puedes experimentar algo más allá de la razón: Tu sanidad. Habla en este momento con Dios y dile: Padre celestial, vengo a Ti en el poderoso nombre del Señor Jesucristo, quien es hoy el mismo sanador, como en los tiempos de la Biblia. Declaro ahora mi sanidad. ¡Tócame, Padre! ¡Sáname, Jesús! Que Tu sanidad fluya ahora en mí. Llévame a vivir más allá de la razón.

Lecturas Recomendadas

Ver Mas

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-05-11

De Mujer a Mujer Gloria Richards 2021-05-11

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-05-04

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-04-27

Cuando los hijos se rebelan Victor y Gloria Richards 2021-04-27

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-04-20

Cuando los hijos se rebelan Victor y Gloria Richards 2021-04-20

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-04-06

Cuando los hijos se rebelan Victor y Gloria Richards 2021-04-06

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-30

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-30

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-23

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-23

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-17

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-17

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-09

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-09

EL GOZO DEL SEÑOR Hno. Victor Richards 2021-03-02

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-03-02

EL GOZO DEL SEÑOR Hno. Victor Richards 2021-02-23

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-02-23

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-02-16

EL GOZO DEL SEÑOR ME FORTALECERA Hno. Victor Richards 2021-02-16

EL GOZO DE LA HOSPITALIDAD Hno. Victor Richards 2021-02-09

El joven y su sexualidad 2021-02-09

El gozo del Señor: Nuestra fortaleza Hno. Victor Richards 2021-02-02

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-02-02

EL GOZO DEL SEÑOR Y EL ESPIRITU SANTO Hno. Victor Richards 2021-01-26

LA ETERNIDAD EN EL CIELO Victor Richards 2021-01-26

VIDA ETERNA Victor Richards 2021-01-19

EL GOZO DEL SEÑOR Hno. Victor Richards 2021-01-19

ETERNIDAD Victor Richards 2021-01-12

El Gozo del Señor: Tiempos de Refrigerio Hno. Victor Richards 2021-01-12

EL GOZO DEL SEÑOR: MI FORTALEZA Hno. Victor Richards 2021-01-05

Yahweh Nissi, el Señor nuestra bandera Hno. Victor Richards 2020-12-29

Su nacimiento: un suceso extraño y sin precedente Hno. Victor Richards 2020-12-23

LA ADORACIÓN NOS HACE VENCEDORES Hno. Victor Richards 2020-12-15

Viviendo más allá de la Razón #2 Victor Richards 2020-12-08

PELEA TU BATALLA EN ADORACIÓN PARTE II Hno. Victor Richards 2020-12-08

Viviendo más allá de la Razón #1 Victor Richards 2020-12-03

PELEA TU BATALLA EN ADORACIÓN Hno. Victor Richards 2020-12-03

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 4 Victor Richards 2020-11-24

LA ADORACIÓN Y LA RESTITUCIÓN Hno. Victor Richards 2020-11-24

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 4 Victor Richards 2020-11-24

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 3 Victor Richards 2020-11-17

La adoración su presencia y la victoria Hno. Victor Richards 2020-11-17

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 2 Victor Richards 2020-11-10

La adoración su presencia y la victoria Hno. Victor Richards 2020-11-10

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 1 Victor Richards 2020-11-03

Amistad e Intimidad IV Victor y Gloria Richards 2020-10-30

Viviendo más allá de la Razón #3




Publicado el:
Martes 15 de Diciembre, 2020

Nuestro cerebro no es la máxima autoridad

Desde la tragedia de la caída de Adán y Eva, que trajo la separación de Dios y el hombre, y que también provocó que el hombre viviera por su propia razón, Dios ha estado mostrándonos que uno puede volver a vivir más allá de esta razón humana, intelectual, lógica y limitada. ¡Nuestro cerebro no es la máxima autoridad! ¡Está lejos de serlo!

La Biblia está repleta con cosas que no son razonables, por ejemplo, ¿has considerado Juan 4:46-53?

“...Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron las nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa”.

En este pasaje de la Biblia, Jesús dijo; “Si no viereis señales y prodigios, no creeréis”.

Algunos creen que este fue un regaño, pero más bien fue y es una verdad. Vemos el resultado de esta obra más allá de la razón; “Y creyó él con toda su casa”.

En muchas partes de la Biblia, vemos que Jesús sanó a los enfermos y libró a mucha gente de los demonios que los atormentaban, para aliviar el sufrimiento humano, para ayudar a la gente a creer que Él es el Señor y Salvador, para que Jehová sea glorificado y para deshacer las obras del diablo.

1 Juan 3:8

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”.

Jesús nos permite hacer las mismas cosas que Él hizo con estos mismos fines:

1. Aliviar el sufrimiento humano.

2. Ayudar a la gente a creer que Él es el Señor y Salvador.

3. Glorificar a Jehová.

4. Deshacer las obras del diablo y más.

Mateo 9:1-8

“Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa. Entonces él se levantó y se fue a su casa. Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado potestad a los hombres”.

La gente se maravilló al ver este milagro y glorificaron a Dios que había dado tal potestad a los hombres. Para que el incrédulo pueda creer que Jesús tiene poder para perdonar pecados, él tiene que ver algo más allá de la razón. Tiene que haber más que palabras, tiene que haber poder.

¡Él todavía da tal potestad a los hombres! Esto no es una blasfemia, esto no es una mentira, ni una exageración, esto es la voluntad de Dios para su pueblo, ayer, hoy y para siempre. Decir lo contrario, es negar la palabra de Jesús, el Cristo. Es negar lo que la Biblia enseña.

El registro de las obras más allá de la razón que hizo Jesús, no están en la Biblia sólo para que deseemos haber vivido en aquel entonces. Están allí, en parte para darnos un apetito por vivir más allá de la razón y también para motivarnos a vivir en lo sobrenatural.

¡Ya basta de libros y sermones que nos roban la fe!

Jesús sanó enfermos y echó fuera demonios y Él envió a sus discípulos a hacer lo mismo, y nos está diciendo a nosotros que lo hagamos también.

Mateo 10:1

“Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia”.

Testimonios del poder de Dios

En la iglesia Vino Nuevo, de la cual soy el pastor principal, decidimos invitar a los enfermos a un día de oración por sanidades. Lo planeamos para un día sábado en la tarde. Lo anunciamos en las reuniones de la iglesia, hicimos volantes y fuimos a Radio Viva (una estación de radio cristiana en Cd. Juárez) para platicar de lo que Dios está haciendo, para orar por todos los que llamaran y para anunciar el día de oración por sanidades. Ese día todos los pastores de Vino Nuevo estarían orando por los enfermos en equipos de dos personas, pero aún no teníamos idea alguna si la gente tendría algún interés o no.

El día llegó y mientras manejaba a la iglesia, estaba nervioso, temía que nadie llegaría. Cuando vi carros en el estacionamiento de la iglesia, me animé, pero no pude haber imaginado lo que nos esperaba. Al entrar en el gimnasio de la iglesia, me dieron la noticia de que el lugar estaba lleno.

Había tantas personas necesitadas. Oramos por 723 personas presentes, uno por uno y otras 277 personas que no estaban presentes porque no pudieron estar ahí, pero oramos uno por uno por sus familiares o amigos que vinieron para llevarles un cuadrito de tela ungido con aceite y oración.

Había personas de toda variedad de iglesias. Había personas convertidas y no convertidas. Había toda clase de enfermedad y dolencia y, ¡el Señor Jesucristo estuvo presente para sanar!

Recuerdo cuando nos tocó a mi esposa Sylvia y a mí, una fila de personas en sillas de ruedas, yo exclamé; “¡qué gran oportunidad para que Dios sea glorificado!”.

Muchos salieron de sus sillas de ruedas y caminaron con nosotros regocijándose en el principio de su sanidad en el poderoso nombre del Señor Jesucristo. En Vino Nuevo, la iglesia donde mi esposa Sylvia y yo pastoreamos, junto con otros pastores, por años hemos orado por los enfermos. Algunos han sido sanados, pero no en gran número. Aun hubo un tiempo cuando doce o más muertos resucitaron por las oraciones fervientes en otras lenguas de jóvenes llenos del Espíritu Santo.

Para animarte a recibir tu sanidad, comparto unos pocos testimonios que recibimos por correo y notas escritas, veamos algunos:

“Quiero comunicarles que el Hno. Victor oró por problemas digestivos, Sylvia oró en lenguas y pidió que los yugos de ansiedad y mis sufrimientos se pudrieran. Sentí algo como eléctrico de pies a cabeza; mi mano derecha empezó a temblar y fui sana. La inflamación que yo padecí por casi 20 años a causa de la tensión nerviosa, desapareció”.

Otro más: “En el mercado vimos a un joven como de 20 años tirado en la banqueta con la cara ya negra. Nos dijeron que se había inyectado droga. Mi esposa se puso a orar, pidiéndole al Señor que lo hiciera volver, pues recordó que nosotros podemos hacer lo que nuestro Señor hizo ayer, hoy y por los siglos. Cuando mi esposa le dio aliento de vida, Jesús se hizo presente y el joven se levantó”.

“El Hno. Victor hizo el llamado para problemas del corazón, pasé y oró por mí. Pasó casi un mes para volver a asistir al médico, el cual se quedó con la boca abierta y me dijo: —Habías venido con un corazón tan mal como un motor echando aceite por todos lados, desvielado; y ahorita tienes un corazón de quinceañera. Tu pulso, tu presión, son los de una jovencita—. Yo le contesté que son los milagros que hace el Señor, por medio de la oración; y yo soy sana en el nombre de Jesús”.

“Un día en la iglesia, el Hno. Victor oró por problemas ginecológicos, desde hace dos años había estado en tratamiento y hasta me operaron, pero el problema seguía. Cuando el Hno. Victor y Sylvia oraron por mí, me dijeron; “cuando sanes vienes a dar testimonio”. En mi siguiente cita con el ginecólogo, me revisó y me hizo otro estudio y, ¡todo salió normal! Gloria a Dios, gracias a Dios, a Él le doy toda la honra”.

“En noviembre de 2009, me hicieron una mastografía y me encontraron un tumor. Me programaron para una biopsia. Un día antes de esta, vine a la oración que tenemos todos los martes en la iglesia y el Espíritu Santo se derramó en gran manera. El Hno. Victor estuvo pasando y orando por muchos. Sentí como si algo saliera de mi cuerpo y me llenó una paz increíble. Al día siguiente fui al médico para mi biopsia, pero para sorpresa de los médicos que me auscultaron, en las placas nuevas no apareció nada y físicamente tampoco me encontraron nada. ¡Honra y gloria a Dios! ¡Él me sanó milagrosamente!”.

“El Hno. Victor dijo en la iglesia que el Señor va a sanar y hacer milagros, si quieres que Dios sane a algún ser querido no importa la distancia, grita el nombre de la persona enferma. Con todo mi corazón grité y le pedí que sanara a Norma del cáncer que estaba en los riñones, hígado, matriz y colón, ella vive en Las Vegas, Nevada. Hablé con ella el mismo día y le dije; “yo sé que el Señor te sanó hoy”. Y ella me comentó que desde ese día se sintió mejor. Después de dos meses de esto, cuando fue otra vez con los doctores, le dijeron: “Norma, ya no tienes nada de cáncer, no tienes nada”, y sin poder aguantar más, la doctora salió llorando porque no entendía lo que estaba pasando. En ese momento, dice Norma, me acordé de que Dios le dijo al Hno. Victor que Él iba a sanar y yo recuerdo haber recibido mi milagro. A Dios, nuestro Señor, mil gracias y al Pastor Victor por escuchar y hacer la voluntad del Señor. Gracias Dios mío, gracias. Dios les siga bendiciendo”.

Como estos testimonios hay muchos más. El Señor ha sanado a multitudes de artritis, de daños en piernas, rodillas y brazos. Aquellos que apenas podían caminar, terminan corriendo. Algunos han abandonado sus sillas de ruedas. Tumores han desaparecido, Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Si estás enfermo, herido o tienes algún dolor, tú también puedes experimentar algo más allá de la razón: Tu sanidad. Habla en este momento con Dios y dile: Padre celestial, vengo a Ti en el poderoso nombre del Señor Jesucristo, quien es hoy el mismo sanador, como en los tiempos de la Biblia. Declaro ahora mi sanidad. ¡Tócame, Padre! ¡Sáname, Jesús! Que Tu sanidad fluya ahora en mí. Llévame a vivir más allá de la razón.

Ver Mas

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-05-11

De Mujer a Mujer Gloria Richards 2021-05-11

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-05-04

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-04-27

Cuando los hijos se rebelan Victor y Gloria Richards 2021-04-27

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-04-20

Cuando los hijos se rebelan Victor y Gloria Richards 2021-04-20

En Busca de la Fe Vanguardista Hno. Victor Richards 2021-04-06

Cuando los hijos se rebelan Victor y Gloria Richards 2021-04-06

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-30

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-30

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-23

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-23

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-17

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-17

En busca de la fe vanguardista Hno. Victor Richards 2021-03-09

Orando para lograr resultados Victor Richards 2021-03-09

EL GOZO DEL SEÑOR Hno. Victor Richards 2021-03-02

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-03-02

EL GOZO DEL SEÑOR Hno. Victor Richards 2021-02-23

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-02-23

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-02-16

EL GOZO DEL SEÑOR ME FORTALECERA Hno. Victor Richards 2021-02-16

EL GOZO DE LA HOSPITALIDAD Hno. Victor Richards 2021-02-09

El joven y su sexualidad 2021-02-09

El gozo del Señor: Nuestra fortaleza Hno. Victor Richards 2021-02-02

El joven y su sexualidad Victor Richards 2021-02-02

EL GOZO DEL SEÑOR Y EL ESPIRITU SANTO Hno. Victor Richards 2021-01-26

LA ETERNIDAD EN EL CIELO Victor Richards 2021-01-26

VIDA ETERNA Victor Richards 2021-01-19

EL GOZO DEL SEÑOR Hno. Victor Richards 2021-01-19

ETERNIDAD Victor Richards 2021-01-12

El Gozo del Señor: Tiempos de Refrigerio Hno. Victor Richards 2021-01-12

EL GOZO DEL SEÑOR: MI FORTALEZA Hno. Victor Richards 2021-01-05

Yahweh Nissi, el Señor nuestra bandera Hno. Victor Richards 2020-12-29

Su nacimiento: un suceso extraño y sin precedente Hno. Victor Richards 2020-12-23

LA ADORACIÓN NOS HACE VENCEDORES Hno. Victor Richards 2020-12-15

Viviendo más allá de la Razón #2 Victor Richards 2020-12-08

PELEA TU BATALLA EN ADORACIÓN PARTE II Hno. Victor Richards 2020-12-08

Viviendo más allá de la Razón #1 Victor Richards 2020-12-03

PELEA TU BATALLA EN ADORACIÓN Hno. Victor Richards 2020-12-03

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 4 Victor Richards 2020-11-24

LA ADORACIÓN Y LA RESTITUCIÓN Hno. Victor Richards 2020-11-24

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 4 Victor Richards 2020-11-24

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 3 Victor Richards 2020-11-17

La adoración su presencia y la victoria Hno. Victor Richards 2020-11-17

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 2 Victor Richards 2020-11-10

La adoración su presencia y la victoria Hno. Victor Richards 2020-11-10

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 1 Victor Richards 2020-11-03

Amistad e Intimidad IV Victor y Gloria Richards 2020-10-30

Lecturas Recomendadas


Viviendo más allá de la Razón #3





Por: Victor Richards
Martes 15 de Diciembre, 2020

Nuestro cerebro no es la máxima autoridad

Desde la tragedia de la caída de Adán y Eva, que trajo la separación de Dios y el hombre, y que también provocó que el hombre viviera por su propia razón, Dios ha estado mostrándonos que uno puede volver a vivir más allá de esta razón humana, intelectual, lógica y limitada. ¡Nuestro cerebro no es la máxima autoridad! ¡Está lejos de serlo!

La Biblia está repleta con cosas que no son razonables, por ejemplo, ¿has considerado Juan 4:46-53?

“...Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron las nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa”.

En este pasaje de la Biblia, Jesús dijo; “Si no viereis señales y prodigios, no creeréis”.

Algunos creen que este fue un regaño, pero más bien fue y es una verdad. Vemos el resultado de esta obra más allá de la razón; “Y creyó él con toda su casa”.

En muchas partes de la Biblia, vemos que Jesús sanó a los enfermos y libró a mucha gente de los demonios que los atormentaban, para aliviar el sufrimiento humano, para ayudar a la gente a creer que Él es el Señor y Salvador, para que Jehová sea glorificado y para deshacer las obras del diablo.

1 Juan 3:8

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”.

Jesús nos permite hacer las mismas cosas que Él hizo con estos mismos fines:

1. Aliviar el sufrimiento humano.

2. Ayudar a la gente a creer que Él es el Señor y Salvador.

3. Glorificar a Jehová.

4. Deshacer las obras del diablo y más.

Mateo 9:1-8

“Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa. Entonces él se levantó y se fue a su casa. Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado potestad a los hombres”.

La gente se maravilló al ver este milagro y glorificaron a Dios que había dado tal potestad a los hombres. Para que el incrédulo pueda creer que Jesús tiene poder para perdonar pecados, él tiene que ver algo más allá de la razón. Tiene que haber más que palabras, tiene que haber poder.

¡Él todavía da tal potestad a los hombres! Esto no es una blasfemia, esto no es una mentira, ni una exageración, esto es la voluntad de Dios para su pueblo, ayer, hoy y para siempre. Decir lo contrario, es negar la palabra de Jesús, el Cristo. Es negar lo que la Biblia enseña.

El registro de las obras más allá de la razón que hizo Jesús, no están en la Biblia sólo para que deseemos haber vivido en aquel entonces. Están allí, en parte para darnos un apetito por vivir más allá de la razón y también para motivarnos a vivir en lo sobrenatural.

¡Ya basta de libros y sermones que nos roban la fe!

Jesús sanó enfermos y echó fuera demonios y Él envió a sus discípulos a hacer lo mismo, y nos está diciendo a nosotros que lo hagamos también.

Mateo 10:1

“Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia”.

Testimonios del poder de Dios

En la iglesia Vino Nuevo, de la cual soy el pastor principal, decidimos invitar a los enfermos a un día de oración por sanidades. Lo planeamos para un día sábado en la tarde. Lo anunciamos en las reuniones de la iglesia, hicimos volantes y fuimos a Radio Viva (una estación de radio cristiana en Cd. Juárez) para platicar de lo que Dios está haciendo, para orar por todos los que llamaran y para anunciar el día de oración por sanidades. Ese día todos los pastores de Vino Nuevo estarían orando por los enfermos en equipos de dos personas, pero aún no teníamos idea alguna si la gente tendría algún interés o no.

El día llegó y mientras manejaba a la iglesia, estaba nervioso, temía que nadie llegaría. Cuando vi carros en el estacionamiento de la iglesia, me animé, pero no pude haber imaginado lo que nos esperaba. Al entrar en el gimnasio de la iglesia, me dieron la noticia de que el lugar estaba lleno.

Había tantas personas necesitadas. Oramos por 723 personas presentes, uno por uno y otras 277 personas que no estaban presentes porque no pudieron estar ahí, pero oramos uno por uno por sus familiares o amigos que vinieron para llevarles un cuadrito de tela ungido con aceite y oración.

Había personas de toda variedad de iglesias. Había personas convertidas y no convertidas. Había toda clase de enfermedad y dolencia y, ¡el Señor Jesucristo estuvo presente para sanar!

Recuerdo cuando nos tocó a mi esposa Sylvia y a mí, una fila de personas en sillas de ruedas, yo exclamé; “¡qué gran oportunidad para que Dios sea glorificado!”.

Muchos salieron de sus sillas de ruedas y caminaron con nosotros regocijándose en el principio de su sanidad en el poderoso nombre del Señor Jesucristo. En Vino Nuevo, la iglesia donde mi esposa Sylvia y yo pastoreamos, junto con otros pastores, por años hemos orado por los enfermos. Algunos han sido sanados, pero no en gran número. Aun hubo un tiempo cuando doce o más muertos resucitaron por las oraciones fervientes en otras lenguas de jóvenes llenos del Espíritu Santo.

Para animarte a recibir tu sanidad, comparto unos pocos testimonios que recibimos por correo y notas escritas, veamos algunos:

“Quiero comunicarles que el Hno. Victor oró por problemas digestivos, Sylvia oró en lenguas y pidió que los yugos de ansiedad y mis sufrimientos se pudrieran. Sentí algo como eléctrico de pies a cabeza; mi mano derecha empezó a temblar y fui sana. La inflamación que yo padecí por casi 20 años a causa de la tensión nerviosa, desapareció”.

Otro más: “En el mercado vimos a un joven como de 20 años tirado en la banqueta con la cara ya negra. Nos dijeron que se había inyectado droga. Mi esposa se puso a orar, pidiéndole al Señor que lo hiciera volver, pues recordó que nosotros podemos hacer lo que nuestro Señor hizo ayer, hoy y por los siglos. Cuando mi esposa le dio aliento de vida, Jesús se hizo presente y el joven se levantó”.

“El Hno. Victor hizo el llamado para problemas del corazón, pasé y oró por mí. Pasó casi un mes para volver a asistir al médico, el cual se quedó con la boca abierta y me dijo: —Habías venido con un corazón tan mal como un motor echando aceite por todos lados, desvielado; y ahorita tienes un corazón de quinceañera. Tu pulso, tu presión, son los de una jovencita—. Yo le contesté que son los milagros que hace el Señor, por medio de la oración; y yo soy sana en el nombre de Jesús”.

“Un día en la iglesia, el Hno. Victor oró por problemas ginecológicos, desde hace dos años había estado en tratamiento y hasta me operaron, pero el problema seguía. Cuando el Hno. Victor y Sylvia oraron por mí, me dijeron; “cuando sanes vienes a dar testimonio”. En mi siguiente cita con el ginecólogo, me revisó y me hizo otro estudio y, ¡todo salió normal! Gloria a Dios, gracias a Dios, a Él le doy toda la honra”.

“En noviembre de 2009, me hicieron una mastografía y me encontraron un tumor. Me programaron para una biopsia. Un día antes de esta, vine a la oración que tenemos todos los martes en la iglesia y el Espíritu Santo se derramó en gran manera. El Hno. Victor estuvo pasando y orando por muchos. Sentí como si algo saliera de mi cuerpo y me llenó una paz increíble. Al día siguiente fui al médico para mi biopsia, pero para sorpresa de los médicos que me auscultaron, en las placas nuevas no apareció nada y físicamente tampoco me encontraron nada. ¡Honra y gloria a Dios! ¡Él me sanó milagrosamente!”.

“El Hno. Victor dijo en la iglesia que el Señor va a sanar y hacer milagros, si quieres que Dios sane a algún ser querido no importa la distancia, grita el nombre de la persona enferma. Con todo mi corazón grité y le pedí que sanara a Norma del cáncer que estaba en los riñones, hígado, matriz y colón, ella vive en Las Vegas, Nevada. Hablé con ella el mismo día y le dije; “yo sé que el Señor te sanó hoy”. Y ella me comentó que desde ese día se sintió mejor. Después de dos meses de esto, cuando fue otra vez con los doctores, le dijeron: “Norma, ya no tienes nada de cáncer, no tienes nada”, y sin poder aguantar más, la doctora salió llorando porque no entendía lo que estaba pasando. En ese momento, dice Norma, me acordé de que Dios le dijo al Hno. Victor que Él iba a sanar y yo recuerdo haber recibido mi milagro. A Dios, nuestro Señor, mil gracias y al Pastor Victor por escuchar y hacer la voluntad del Señor. Gracias Dios mío, gracias. Dios les siga bendiciendo”.

Como estos testimonios hay muchos más. El Señor ha sanado a multitudes de artritis, de daños en piernas, rodillas y brazos. Aquellos que apenas podían caminar, terminan corriendo. Algunos han abandonado sus sillas de ruedas. Tumores han desaparecido, Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Si estás enfermo, herido o tienes algún dolor, tú también puedes experimentar algo más allá de la razón: Tu sanidad. Habla en este momento con Dios y dile: Padre celestial, vengo a Ti en el poderoso nombre del Señor Jesucristo, quien es hoy el mismo sanador, como en los tiempos de la Biblia. Declaro ahora mi sanidad. ¡Tócame, Padre! ¡Sáname, Jesús! Que Tu sanidad fluya ahora en mí. Llévame a vivir más allá de la razón.

Ver Mas

En Busca de la Fe Vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-05-11

De Mujer a Mujer
Gloria Richards
2021-05-11

En Busca de la Fe Vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-05-04

En Busca de la Fe Vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-04-27

Cuando los hijos se rebelan
Victor y Gloria Richards
2021-04-27

En Busca de la Fe Vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-04-20

Cuando los hijos se rebelan
Victor y Gloria Richards
2021-04-20

En Busca de la Fe Vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-04-06

Cuando los hijos se rebelan
Victor y Gloria Richards
2021-04-06

En busca de la fe vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-03-30

Orando para lograr resultados
Victor Richards
2021-03-30

En busca de la fe vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-03-23

Orando para lograr resultados
Victor Richards
2021-03-23

En busca de la fe vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-03-17

Orando para lograr resultados
Victor Richards
2021-03-17

En busca de la fe vanguardista
Hno. Victor Richards
2021-03-09

Orando para lograr resultados
Victor Richards
2021-03-09

EL GOZO DEL SEÑOR
Hno. Victor Richards
2021-03-02

El joven y su sexualidad
Victor Richards
2021-03-02

EL GOZO DEL SEÑOR
Hno. Victor Richards
2021-02-23

El joven y su sexualidad
Victor Richards
2021-02-23

El joven y su sexualidad
Victor Richards
2021-02-16

EL GOZO DEL SEÑOR ME FORTALECERA
Hno. Victor Richards
2021-02-16

EL GOZO DE LA HOSPITALIDAD
Hno. Victor Richards
2021-02-09

El joven y su sexualidad
2021-02-09

El gozo del Señor: Nuestra fortaleza
Hno. Victor Richards
2021-02-02

El joven y su sexualidad
Victor Richards
2021-02-02

EL GOZO DEL SEÑOR Y EL ESPIRITU SANTO
Hno. Victor Richards
2021-01-26

LA ETERNIDAD EN EL CIELO
Victor Richards
2021-01-26

VIDA ETERNA
Victor Richards
2021-01-19

EL GOZO DEL SEÑOR
Hno. Victor Richards
2021-01-19

ETERNIDAD
Victor Richards
2021-01-12

El Gozo del Señor: Tiempos de Refrigerio
Hno. Victor Richards
2021-01-12

EL GOZO DEL SEÑOR: MI FORTALEZA
Hno. Victor Richards
2021-01-05

Yahweh Nissi, el Señor nuestra bandera
Hno. Victor Richards
2020-12-29

Su nacimiento: un suceso extraño y sin precedente
Hno. Victor Richards
2020-12-23

LA ADORACIÓN NOS HACE VENCEDORES
Hno. Victor Richards
2020-12-15

Viviendo más allá de la Razón #2
Victor Richards
2020-12-08

PELEA TU BATALLA EN ADORACIÓN PARTE II
Hno. Victor Richards
2020-12-08

Viviendo más allá de la Razón #1
Victor Richards
2020-12-03

PELEA TU BATALLA EN ADORACIÓN
Hno. Victor Richards
2020-12-03

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 4
Victor Richards
2020-11-24

LA ADORACIÓN Y LA RESTITUCIÓN
Hno. Victor Richards
2020-11-24

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 4
Victor Richards
2020-11-24

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 3
Victor Richards
2020-11-17

La adoración su presencia y la victoria
Hno. Victor Richards
2020-11-17

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 2
Victor Richards
2020-11-10

La adoración su presencia y la victoria
Hno. Victor Richards
2020-11-10

Disfruta donde estas Mientras caminas a Donde vas 1
Victor Richards
2020-11-03

Amistad e Intimidad IV
Victor y Gloria Richards
2020-10-30

Lecturas Recomendadas

   
Jóvenes     |      Adolescentes     |      Cayado Pastoral
 
             
Centro Cristiano Vino Nuevo
656.686.2700   |   Melquiades Alanís #5825   |   Alamos de San Lorenzo
Cd. Juárez Chih. Mex.    C.P.32320
Jóvenes   |  Adolescentes  |  Cayado Pastoral
             
Centro Cristiano Vino Nuevo
656.686.2700   |   Melquiades Alanís #5825   |   Alamos de San Lorenzo
Cd. Juárez Chih. Mex.    C.P.32320