Intercesión Pt. IV



Publicado el:
Martes 28 de Enero, 2020

“El fatalismo cristiano”

¿Sabías que el cristianismo es la única religión del mundo en la cual es permitido que uno “discuta” con Dios? En cualquier otra religión, el fatalismo predomina. Y, ¿qué es el fatalismo? Es el pensar de que Dios sabe lo que va a suceder y Él ya ha decidido el asunto; que todo está determinado de antemano. 

Sin embargo, la Biblia enseña que Dios nos ha escogido para ser sus colaboradores en escribir la historia y nos creó con la capacidad de escoger nuestro propio futuro y el de nuestro mundo. Él nunca nos creó para ser títeres o robots.

El hermano Andrés es un hombre que ha sido grandemente usado, llevando millones de Biblias a los países cerrados al evangelio, donde es ilegal tener una Biblia. Hace unos años él escribió un libro con el título,;“Y Dios Cambió Sus Planes”, en donde él explica elocuentemente el poder de la intercesión para cambiar vidas, situaciones y naciones. Él dice que el “fatalismo cristiano” es el enemigo número uno de la oración eficaz y ha traído consecuencias desastrosas al cuerpo de Cristo. 

Las “ventajas” de ser fatalista

En su libro, el hermano Andrés menciona unas “ventajas” de ser  fatalista. Quiero citarlo aquí: 

Sin duda, tiene cierta atracción la actitud fatalista. Parece muy “santo” decir: “Yo no cuestiono la voluntad de Dios”. “Si Dios lo permite, tiene que tener un propósito”. Suena  humilde, ¿verdad? Pero, ¿quiere decir que no le importan a Dios las guerras,  el sufrimiento e injusticias que hay en el mundo?

Hay otras ventajas de ser fatalista. Podemos relajarnos y vivir vidas cómodas si no hay responsabilidad para nosotros de resistir el mal que hay en el mundo. ¡Pero sabemos que esto no es la verdad! La  maldad va en aumento cada día, y la apatía y fatalismo es lo que lo permite. Como cristianos, nacemos para la batalla. Somos soldados en el ejército del Señor, y el centro de la guerra espiritual es la oración.

La soberanía de  Dios

Para entender el cuadro completo, es necesario volver a Adán en el Huerto de Edén. Dios creó a Adán para gobernar y señorear sobre la tierra (Génesis 1:28). La tierra fue puesta bajo el cuidado de Adán, o para bien o para mal. Tan completa y determinante era la autoridad que Dios dio a Adán sobre la tierra, que cuando él se sometió a Satanás, esta autoridad le fue arrebatada y transferida a la serpiente.

Escucha las palabras de Satanás en Lucas 4:6 cuando tentaba a Jesús: 

“...A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy”. 

Jesús no desmintió esta afirmación, inclusive en tres ocasiones en los evangelios,  satanás  es llamado “el príncipe de este mundo”.

Cuando Jesús venció a  Satanás, primeramente en el desierto, y luego en la batalla decisiva en la cruz, la autoridad sobre esta tierra fue legalmente devuelta a Jesús, y posteriormente a nosotros, sus seguidores. ¡Él nos ha dado autoridad sobre la tierra! Pero tenemos que tomarla, arrebatándola de las garras del “usurpador”, el diablo.

 Y aquí tenemos la razón de la necesidad de la oración. Dios eligió, desde el momento de la creación, trabajar en la tierra a través de sus hijos. Sin duda, Dios es soberano y omnipotente, pero las Escrituras nos dicen claramente que en lo que se refiere a las cuestiones en la tierra, por lo general, Él obra a través de los redimidos. 

¿Acaso no es esta la razón por la cual la tierra es un desastre? No es porque Dios lo desee, sino por su determinación de obrar y llevar a cabo su voluntad por medio de personas.

¿No nos instruye Dios que pidamos que venga su reino, y que se haga su voluntad? (Mateo 6:10).  No creo que Él quiera que desperdiciemos nuestro tiempo pidiendo algo que Él no va a contestar o que de cualquier manera va a suceder. ¿Verdad?

¿No nos dijo que pidiéramos nuestro pan diario? (Mateo 6:11). Sin embargo, Él conoce nuestras necesidades antes de que siquiera las pidamos. Entonces, ¿por qué tengo que pedirle algo que Él ya quiere hacer si no es que mis peticiones de alguna manera lo liberan para que lo haga? 

Además, sólo tenemos que examinar algunas de las historias bíblicas para confirmar el hecho de que Él “necesita” de nuestras oraciones para actuar. 

Moisés

En Éxodo 32, Dios declara a Moisés que va a destruir la nación de Israel, a causa de su rebelión. Además, añadió “y de ti yo haré una nación grande”. Para la mayoría de la gente esto hubiera  sido una tentación grande, pero no para Moisés. El verdadero intercesor dentro de él apareció. Él no aceptó pasivamente el juicio que Dios acababa de decretar como palabra final. Él rogó a favor de su nación una oración atrevida. 

Moisés en efecto dijo a Dios:

“Tú no puedes hacer esto. Los egipcios dirán que sacaste al pueblo para matarlos en los montes y para raerlos de sobre la faz de la tierra. Vuélvete del ardor de tu ira. Si no perdonas el pecado del pueblo, entonces borra mi nombre de tu libro”.  

En vez de reprender a Moisés por tal atrevimiento, leemos: 

Éxodo 32:14

Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo”. 

¡Dios cambió sus planes porque Moisés intercedió!

Elías

Si tú dices: “Sí, Dios escuchó a Moisés, pero él era un gigante en la fe, no una persona común y corriente como yo”, entonces veamos lo que dice la Biblia del profeta Elías. 

“Elías era un hombre semejante a nosotros”.

Es decir, sujeto a las mismas dudas, los mismos temores y problemas (Santiago 5:17, 18).

Sin embargo, Elías oró y no llovió por tres años y medio. Cuando oró otra vez, la lluvia cayó. Así que, sus oraciones detuvieron el juicio de Dios. 

Daniel

Otro ejemplo que indica la necesidad absoluta de la oración se encuentra en la vida de Daniel.  En el año 606 A.C., Israel había sido llevado cautivo debido a sus pecados. Años más tarde, mientras Daniel leía al profeta Jeremías, él descubrió que había llegado el tiempo para que terminara la cautividad de Israel (Capítulo 9). Jeremías había profetizado la duración de la cautividad; 70 años. 

En este momento Daniel hizo algo muy diferente a lo que la mayoría de nosotros haríamos. Cuando recibimos una promesa de avivamiento, liberación, sanidad, restauración, etc., tendemos a esperar pasivamente su cumplimiento, pero eso no fue lo que hizo Daniel. De alguna manera él entendió que Dios necesitaba que él se involucrara, porque dijo: 

Daniel 9:3

Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza”.

Ezequías

Cuando el rey Ezequías se enfermó gravemente, el profeta llegó y le dijo: 

2 Reyes 20:1

“...Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás”

Si Ezequías fuera como muchos de nosotros, él hubiera aceptado la palabra del profeta como palabra final de Dios, pero no lo hizo. Él oró lo que seguramente fue una oración apasionada, porque la Biblia dice que; “lloró con gran lloro”.

Y leemos el resultado en los versículos 5 y 6

“...Así dice Jehová... Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano... Y añadiré a tus días quince años...”.

¡Dios cambió sus planes en respuesta a la oración del rey!

Para reflexionar

El fatalismo, juntamente con la pasividad, nos están robando de ser guerreros agresivos, enfrentando los poderes infernales y derrotándolos en el nombre de Jesús. Recuerda, Jesús dijo que los violentos arrebatan el reino (Mateo 11:12). ¿Eres uno de los violentos que está resistiendo la maldad en el mundo? Como Moisés, ¿estás rogando a Dios que detenga su juicio?

Sin embargo, hay un factor que no podemos pasar por alto. ¿Qué cualidades tenían Moisés, Elías, Daniel, y otras personas cuyas oraciones afectaron el curso de la historia? ¡Lo veremos en el próximo capítulo!

Lecturas Recomendadas

Ver Mas

Entremos a la Presencia de Dios Hno. Victor Richards 2020-06-30

Éxito Garantizado V Victor Richards 2020-06-30

Éxito Garantizado IV Victor Richards 2020-06-23

La Sangre y El Velo Hno. Victor Richards 2020-06-23

Éxito Garantizado III Victor Richards 2020-06-16

Bendición Por la Sangre Hno. Victor Richards 2020-06-16

Nuestra Herencia por Su Sangre Hno. Victor Richards 2020-06-09

Éxito Garantizado II Victor Richards 2020-06-09

Éxito Garantizado Hno. Victor Richards 2020-06-02

La Sangre de Jesús Hno. Victor Richards 2020-06-02

Jesucristo: Nuestra Pascua II Hno. Victor Richards 2020-05-26

Proverbios y La Mujer Moderna IV Gloria Richards 2020-05-26

Proverbios y La Mujer Moderna III Gloria Richards 2020-05-19

Jesucristo: Nuestra Pascua Hno. Victor Richards 2020-05-19

Redimidos Por Su Sangre Hno. Victor Richards 2020-05-12

Proverbios y La Mujer Moderna II Gloria Richards 2020-05-12

Comprados con Su Sangre Hno. Victor Richards 2020-05-05

La Mujer Moderna y los Proverbios Gloria Richards 2020-05-05

La Sangre Redentora Hno. Victor Richards 2020-04-28

Tus Hijos Barro en tus Manos IV Gloria Richards 2020-04-28

Comprados con Sangre Hno. Victor Richards 2020-04-21

Tus Hijos Barro en tus Manos III Gloria Richards 2020-04-21

La Sangre de Jesús Hno. Victor Richards 2020-04-14

Tus Hijos, Barro en tus Manos II Gloria Richards 2020-04-14

Jesús nos Amó Primero Hno. Victor Richards 2020-04-07

Tus Hijos, Barro en tus Manos Gloria Richards 2020-04-07

Rompiendo Ataduras V Hno. Victor Richards 2020-03-31

Jesús y El Padre Hno. Victor Richards 2020-03-31

Rompiendo Ataduras IV Victor Richards 2020-03-25

Jesús: Señor de la Vida y de la Muerte Hno. Victor Richards 2020-03-25

Jesús: El Mesías, El Yo Soy II Hno. Victor Richards 2020-03-17

Rompiendo Ataduras III Victor Richards 2020-03-17

Jesús: El Mesías, El Yo Soy Hno. Victor Richards 2020-03-10

Rompiendo Ataduras II Victor Richards 2020-03-10

Rompiendo Ataduras Victor Richards 2020-03-03

Jesús Nuestro Pronto Auxilio Hno. Victor Richards 2020-03-03

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios IV Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards 2020-02-26

Jesús Nuestro Libertador III Hno. Victor Richards 2020-02-25

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios III Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards 2020-02-18

Jesús nuestro Libertador II Hno. Victor Richards 2020-02-18

Jesús nuestro Libertador Hno. Victor Richards 2020-02-11

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios II Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards 2020-02-11

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios Jes�s Adrian Romero y Gloria Richards 2020-02-04

Jesús: El Dador de Vida II Hno. Victor Richards 2020-02-04

Jesús: El Dador de Vida Hno. Victor Richards 2020-01-28

Jesús Nuestro Maestro Hno. Victor Richards 2020-01-21

Intercesión Pt. III Victor y Gloria Richards 2020-01-21

Intercesión Pt. II Victor y Gloria Richards 2020-01-14

Jesucristo: Nuestro Libertador Hno. Victor Richards 2020-01-14

Intercesión Pt. I Victor y Gloria Richards 2020-01-07

Intercesión Pt. IV




Publicado el:
Martes 28 de Enero, 2020

“El fatalismo cristiano”

¿Sabías que el cristianismo es la única religión del mundo en la cual es permitido que uno “discuta” con Dios? En cualquier otra religión, el fatalismo predomina. Y, ¿qué es el fatalismo? Es el pensar de que Dios sabe lo que va a suceder y Él ya ha decidido el asunto; que todo está determinado de antemano. 

Sin embargo, la Biblia enseña que Dios nos ha escogido para ser sus colaboradores en escribir la historia y nos creó con la capacidad de escoger nuestro propio futuro y el de nuestro mundo. Él nunca nos creó para ser títeres o robots.

El hermano Andrés es un hombre que ha sido grandemente usado, llevando millones de Biblias a los países cerrados al evangelio, donde es ilegal tener una Biblia. Hace unos años él escribió un libro con el título,;“Y Dios Cambió Sus Planes”, en donde él explica elocuentemente el poder de la intercesión para cambiar vidas, situaciones y naciones. Él dice que el “fatalismo cristiano” es el enemigo número uno de la oración eficaz y ha traído consecuencias desastrosas al cuerpo de Cristo. 

Las “ventajas” de ser fatalista

En su libro, el hermano Andrés menciona unas “ventajas” de ser  fatalista. Quiero citarlo aquí: 

Sin duda, tiene cierta atracción la actitud fatalista. Parece muy “santo” decir: “Yo no cuestiono la voluntad de Dios”. “Si Dios lo permite, tiene que tener un propósito”. Suena  humilde, ¿verdad? Pero, ¿quiere decir que no le importan a Dios las guerras,  el sufrimiento e injusticias que hay en el mundo?

Hay otras ventajas de ser fatalista. Podemos relajarnos y vivir vidas cómodas si no hay responsabilidad para nosotros de resistir el mal que hay en el mundo. ¡Pero sabemos que esto no es la verdad! La  maldad va en aumento cada día, y la apatía y fatalismo es lo que lo permite. Como cristianos, nacemos para la batalla. Somos soldados en el ejército del Señor, y el centro de la guerra espiritual es la oración.

La soberanía de  Dios

Para entender el cuadro completo, es necesario volver a Adán en el Huerto de Edén. Dios creó a Adán para gobernar y señorear sobre la tierra (Génesis 1:28). La tierra fue puesta bajo el cuidado de Adán, o para bien o para mal. Tan completa y determinante era la autoridad que Dios dio a Adán sobre la tierra, que cuando él se sometió a Satanás, esta autoridad le fue arrebatada y transferida a la serpiente.

Escucha las palabras de Satanás en Lucas 4:6 cuando tentaba a Jesús: 

“...A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy”. 

Jesús no desmintió esta afirmación, inclusive en tres ocasiones en los evangelios,  satanás  es llamado “el príncipe de este mundo”.

Cuando Jesús venció a  Satanás, primeramente en el desierto, y luego en la batalla decisiva en la cruz, la autoridad sobre esta tierra fue legalmente devuelta a Jesús, y posteriormente a nosotros, sus seguidores. ¡Él nos ha dado autoridad sobre la tierra! Pero tenemos que tomarla, arrebatándola de las garras del “usurpador”, el diablo.

 Y aquí tenemos la razón de la necesidad de la oración. Dios eligió, desde el momento de la creación, trabajar en la tierra a través de sus hijos. Sin duda, Dios es soberano y omnipotente, pero las Escrituras nos dicen claramente que en lo que se refiere a las cuestiones en la tierra, por lo general, Él obra a través de los redimidos. 

¿Acaso no es esta la razón por la cual la tierra es un desastre? No es porque Dios lo desee, sino por su determinación de obrar y llevar a cabo su voluntad por medio de personas.

¿No nos instruye Dios que pidamos que venga su reino, y que se haga su voluntad? (Mateo 6:10).  No creo que Él quiera que desperdiciemos nuestro tiempo pidiendo algo que Él no va a contestar o que de cualquier manera va a suceder. ¿Verdad?

¿No nos dijo que pidiéramos nuestro pan diario? (Mateo 6:11). Sin embargo, Él conoce nuestras necesidades antes de que siquiera las pidamos. Entonces, ¿por qué tengo que pedirle algo que Él ya quiere hacer si no es que mis peticiones de alguna manera lo liberan para que lo haga? 

Además, sólo tenemos que examinar algunas de las historias bíblicas para confirmar el hecho de que Él “necesita” de nuestras oraciones para actuar. 

Moisés

En Éxodo 32, Dios declara a Moisés que va a destruir la nación de Israel, a causa de su rebelión. Además, añadió “y de ti yo haré una nación grande”. Para la mayoría de la gente esto hubiera  sido una tentación grande, pero no para Moisés. El verdadero intercesor dentro de él apareció. Él no aceptó pasivamente el juicio que Dios acababa de decretar como palabra final. Él rogó a favor de su nación una oración atrevida. 

Moisés en efecto dijo a Dios:

“Tú no puedes hacer esto. Los egipcios dirán que sacaste al pueblo para matarlos en los montes y para raerlos de sobre la faz de la tierra. Vuélvete del ardor de tu ira. Si no perdonas el pecado del pueblo, entonces borra mi nombre de tu libro”.  

En vez de reprender a Moisés por tal atrevimiento, leemos: 

Éxodo 32:14

Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo”. 

¡Dios cambió sus planes porque Moisés intercedió!

Elías

Si tú dices: “Sí, Dios escuchó a Moisés, pero él era un gigante en la fe, no una persona común y corriente como yo”, entonces veamos lo que dice la Biblia del profeta Elías. 

“Elías era un hombre semejante a nosotros”.

Es decir, sujeto a las mismas dudas, los mismos temores y problemas (Santiago 5:17, 18).

Sin embargo, Elías oró y no llovió por tres años y medio. Cuando oró otra vez, la lluvia cayó. Así que, sus oraciones detuvieron el juicio de Dios. 

Daniel

Otro ejemplo que indica la necesidad absoluta de la oración se encuentra en la vida de Daniel.  En el año 606 A.C., Israel había sido llevado cautivo debido a sus pecados. Años más tarde, mientras Daniel leía al profeta Jeremías, él descubrió que había llegado el tiempo para que terminara la cautividad de Israel (Capítulo 9). Jeremías había profetizado la duración de la cautividad; 70 años. 

En este momento Daniel hizo algo muy diferente a lo que la mayoría de nosotros haríamos. Cuando recibimos una promesa de avivamiento, liberación, sanidad, restauración, etc., tendemos a esperar pasivamente su cumplimiento, pero eso no fue lo que hizo Daniel. De alguna manera él entendió que Dios necesitaba que él se involucrara, porque dijo: 

Daniel 9:3

Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza”.

Ezequías

Cuando el rey Ezequías se enfermó gravemente, el profeta llegó y le dijo: 

2 Reyes 20:1

“...Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás”

Si Ezequías fuera como muchos de nosotros, él hubiera aceptado la palabra del profeta como palabra final de Dios, pero no lo hizo. Él oró lo que seguramente fue una oración apasionada, porque la Biblia dice que; “lloró con gran lloro”.

Y leemos el resultado en los versículos 5 y 6

“...Así dice Jehová... Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano... Y añadiré a tus días quince años...”.

¡Dios cambió sus planes en respuesta a la oración del rey!

Para reflexionar

El fatalismo, juntamente con la pasividad, nos están robando de ser guerreros agresivos, enfrentando los poderes infernales y derrotándolos en el nombre de Jesús. Recuerda, Jesús dijo que los violentos arrebatan el reino (Mateo 11:12). ¿Eres uno de los violentos que está resistiendo la maldad en el mundo? Como Moisés, ¿estás rogando a Dios que detenga su juicio?

Sin embargo, hay un factor que no podemos pasar por alto. ¿Qué cualidades tenían Moisés, Elías, Daniel, y otras personas cuyas oraciones afectaron el curso de la historia? ¡Lo veremos en el próximo capítulo!

Ver Mas

Entremos a la Presencia de Dios Hno. Victor Richards 2020-06-30

Éxito Garantizado V Victor Richards 2020-06-30

Éxito Garantizado IV Victor Richards 2020-06-23

La Sangre y El Velo Hno. Victor Richards 2020-06-23

Éxito Garantizado III Victor Richards 2020-06-16

Bendición Por la Sangre Hno. Victor Richards 2020-06-16

Nuestra Herencia por Su Sangre Hno. Victor Richards 2020-06-09

Éxito Garantizado II Victor Richards 2020-06-09

Éxito Garantizado Hno. Victor Richards 2020-06-02

La Sangre de Jesús Hno. Victor Richards 2020-06-02

Jesucristo: Nuestra Pascua II Hno. Victor Richards 2020-05-26

Proverbios y La Mujer Moderna IV Gloria Richards 2020-05-26

Proverbios y La Mujer Moderna III Gloria Richards 2020-05-19

Jesucristo: Nuestra Pascua Hno. Victor Richards 2020-05-19

Redimidos Por Su Sangre Hno. Victor Richards 2020-05-12

Proverbios y La Mujer Moderna II Gloria Richards 2020-05-12

Comprados con Su Sangre Hno. Victor Richards 2020-05-05

La Mujer Moderna y los Proverbios Gloria Richards 2020-05-05

La Sangre Redentora Hno. Victor Richards 2020-04-28

Tus Hijos Barro en tus Manos IV Gloria Richards 2020-04-28

Comprados con Sangre Hno. Victor Richards 2020-04-21

Tus Hijos Barro en tus Manos III Gloria Richards 2020-04-21

La Sangre de Jesús Hno. Victor Richards 2020-04-14

Tus Hijos, Barro en tus Manos II Gloria Richards 2020-04-14

Jesús nos Amó Primero Hno. Victor Richards 2020-04-07

Tus Hijos, Barro en tus Manos Gloria Richards 2020-04-07

Rompiendo Ataduras V Hno. Victor Richards 2020-03-31

Jesús y El Padre Hno. Victor Richards 2020-03-31

Rompiendo Ataduras IV Victor Richards 2020-03-25

Jesús: Señor de la Vida y de la Muerte Hno. Victor Richards 2020-03-25

Jesús: El Mesías, El Yo Soy II Hno. Victor Richards 2020-03-17

Rompiendo Ataduras III Victor Richards 2020-03-17

Jesús: El Mesías, El Yo Soy Hno. Victor Richards 2020-03-10

Rompiendo Ataduras II Victor Richards 2020-03-10

Rompiendo Ataduras Victor Richards 2020-03-03

Jesús Nuestro Pronto Auxilio Hno. Victor Richards 2020-03-03

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios IV Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards 2020-02-26

Jesús Nuestro Libertador III Hno. Victor Richards 2020-02-25

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios III Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards 2020-02-18

Jesús nuestro Libertador II Hno. Victor Richards 2020-02-18

Jesús nuestro Libertador Hno. Victor Richards 2020-02-11

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios II Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards 2020-02-11

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios Jes�s Adrian Romero y Gloria Richards 2020-02-04

Jesús: El Dador de Vida II Hno. Victor Richards 2020-02-04

Jesús: El Dador de Vida Hno. Victor Richards 2020-01-28

Jesús Nuestro Maestro Hno. Victor Richards 2020-01-21

Intercesión Pt. III Victor y Gloria Richards 2020-01-21

Intercesión Pt. II Victor y Gloria Richards 2020-01-14

Jesucristo: Nuestro Libertador Hno. Victor Richards 2020-01-14

Intercesión Pt. I Victor y Gloria Richards 2020-01-07

Lecturas Recomendadas


Intercesión Pt. IV





Por: Victor y Gloria Richards
Martes 28 de Enero, 2020

“El fatalismo cristiano”

¿Sabías que el cristianismo es la única religión del mundo en la cual es permitido que uno “discuta” con Dios? En cualquier otra religión, el fatalismo predomina. Y, ¿qué es el fatalismo? Es el pensar de que Dios sabe lo que va a suceder y Él ya ha decidido el asunto; que todo está determinado de antemano. 

Sin embargo, la Biblia enseña que Dios nos ha escogido para ser sus colaboradores en escribir la historia y nos creó con la capacidad de escoger nuestro propio futuro y el de nuestro mundo. Él nunca nos creó para ser títeres o robots.

El hermano Andrés es un hombre que ha sido grandemente usado, llevando millones de Biblias a los países cerrados al evangelio, donde es ilegal tener una Biblia. Hace unos años él escribió un libro con el título,;“Y Dios Cambió Sus Planes”, en donde él explica elocuentemente el poder de la intercesión para cambiar vidas, situaciones y naciones. Él dice que el “fatalismo cristiano” es el enemigo número uno de la oración eficaz y ha traído consecuencias desastrosas al cuerpo de Cristo. 

Las “ventajas” de ser fatalista

En su libro, el hermano Andrés menciona unas “ventajas” de ser  fatalista. Quiero citarlo aquí: 

Sin duda, tiene cierta atracción la actitud fatalista. Parece muy “santo” decir: “Yo no cuestiono la voluntad de Dios”. “Si Dios lo permite, tiene que tener un propósito”. Suena  humilde, ¿verdad? Pero, ¿quiere decir que no le importan a Dios las guerras,  el sufrimiento e injusticias que hay en el mundo?

Hay otras ventajas de ser fatalista. Podemos relajarnos y vivir vidas cómodas si no hay responsabilidad para nosotros de resistir el mal que hay en el mundo. ¡Pero sabemos que esto no es la verdad! La  maldad va en aumento cada día, y la apatía y fatalismo es lo que lo permite. Como cristianos, nacemos para la batalla. Somos soldados en el ejército del Señor, y el centro de la guerra espiritual es la oración.

La soberanía de  Dios

Para entender el cuadro completo, es necesario volver a Adán en el Huerto de Edén. Dios creó a Adán para gobernar y señorear sobre la tierra (Génesis 1:28). La tierra fue puesta bajo el cuidado de Adán, o para bien o para mal. Tan completa y determinante era la autoridad que Dios dio a Adán sobre la tierra, que cuando él se sometió a Satanás, esta autoridad le fue arrebatada y transferida a la serpiente.

Escucha las palabras de Satanás en Lucas 4:6 cuando tentaba a Jesús: 

“...A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy”. 

Jesús no desmintió esta afirmación, inclusive en tres ocasiones en los evangelios,  satanás  es llamado “el príncipe de este mundo”.

Cuando Jesús venció a  Satanás, primeramente en el desierto, y luego en la batalla decisiva en la cruz, la autoridad sobre esta tierra fue legalmente devuelta a Jesús, y posteriormente a nosotros, sus seguidores. ¡Él nos ha dado autoridad sobre la tierra! Pero tenemos que tomarla, arrebatándola de las garras del “usurpador”, el diablo.

 Y aquí tenemos la razón de la necesidad de la oración. Dios eligió, desde el momento de la creación, trabajar en la tierra a través de sus hijos. Sin duda, Dios es soberano y omnipotente, pero las Escrituras nos dicen claramente que en lo que se refiere a las cuestiones en la tierra, por lo general, Él obra a través de los redimidos. 

¿Acaso no es esta la razón por la cual la tierra es un desastre? No es porque Dios lo desee, sino por su determinación de obrar y llevar a cabo su voluntad por medio de personas.

¿No nos instruye Dios que pidamos que venga su reino, y que se haga su voluntad? (Mateo 6:10).  No creo que Él quiera que desperdiciemos nuestro tiempo pidiendo algo que Él no va a contestar o que de cualquier manera va a suceder. ¿Verdad?

¿No nos dijo que pidiéramos nuestro pan diario? (Mateo 6:11). Sin embargo, Él conoce nuestras necesidades antes de que siquiera las pidamos. Entonces, ¿por qué tengo que pedirle algo que Él ya quiere hacer si no es que mis peticiones de alguna manera lo liberan para que lo haga? 

Además, sólo tenemos que examinar algunas de las historias bíblicas para confirmar el hecho de que Él “necesita” de nuestras oraciones para actuar. 

Moisés

En Éxodo 32, Dios declara a Moisés que va a destruir la nación de Israel, a causa de su rebelión. Además, añadió “y de ti yo haré una nación grande”. Para la mayoría de la gente esto hubiera  sido una tentación grande, pero no para Moisés. El verdadero intercesor dentro de él apareció. Él no aceptó pasivamente el juicio que Dios acababa de decretar como palabra final. Él rogó a favor de su nación una oración atrevida. 

Moisés en efecto dijo a Dios:

“Tú no puedes hacer esto. Los egipcios dirán que sacaste al pueblo para matarlos en los montes y para raerlos de sobre la faz de la tierra. Vuélvete del ardor de tu ira. Si no perdonas el pecado del pueblo, entonces borra mi nombre de tu libro”.  

En vez de reprender a Moisés por tal atrevimiento, leemos: 

Éxodo 32:14

Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo”. 

¡Dios cambió sus planes porque Moisés intercedió!

Elías

Si tú dices: “Sí, Dios escuchó a Moisés, pero él era un gigante en la fe, no una persona común y corriente como yo”, entonces veamos lo que dice la Biblia del profeta Elías. 

“Elías era un hombre semejante a nosotros”.

Es decir, sujeto a las mismas dudas, los mismos temores y problemas (Santiago 5:17, 18).

Sin embargo, Elías oró y no llovió por tres años y medio. Cuando oró otra vez, la lluvia cayó. Así que, sus oraciones detuvieron el juicio de Dios. 

Daniel

Otro ejemplo que indica la necesidad absoluta de la oración se encuentra en la vida de Daniel.  En el año 606 A.C., Israel había sido llevado cautivo debido a sus pecados. Años más tarde, mientras Daniel leía al profeta Jeremías, él descubrió que había llegado el tiempo para que terminara la cautividad de Israel (Capítulo 9). Jeremías había profetizado la duración de la cautividad; 70 años. 

En este momento Daniel hizo algo muy diferente a lo que la mayoría de nosotros haríamos. Cuando recibimos una promesa de avivamiento, liberación, sanidad, restauración, etc., tendemos a esperar pasivamente su cumplimiento, pero eso no fue lo que hizo Daniel. De alguna manera él entendió que Dios necesitaba que él se involucrara, porque dijo: 

Daniel 9:3

Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza”.

Ezequías

Cuando el rey Ezequías se enfermó gravemente, el profeta llegó y le dijo: 

2 Reyes 20:1

“...Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás”

Si Ezequías fuera como muchos de nosotros, él hubiera aceptado la palabra del profeta como palabra final de Dios, pero no lo hizo. Él oró lo que seguramente fue una oración apasionada, porque la Biblia dice que; “lloró con gran lloro”.

Y leemos el resultado en los versículos 5 y 6

“...Así dice Jehová... Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano... Y añadiré a tus días quince años...”.

¡Dios cambió sus planes en respuesta a la oración del rey!

Para reflexionar

El fatalismo, juntamente con la pasividad, nos están robando de ser guerreros agresivos, enfrentando los poderes infernales y derrotándolos en el nombre de Jesús. Recuerda, Jesús dijo que los violentos arrebatan el reino (Mateo 11:12). ¿Eres uno de los violentos que está resistiendo la maldad en el mundo? Como Moisés, ¿estás rogando a Dios que detenga su juicio?

Sin embargo, hay un factor que no podemos pasar por alto. ¿Qué cualidades tenían Moisés, Elías, Daniel, y otras personas cuyas oraciones afectaron el curso de la historia? ¡Lo veremos en el próximo capítulo!

Ver Mas

Entremos a la Presencia de Dios
Hno. Victor Richards
2020-06-30

Éxito Garantizado V
Victor Richards
2020-06-30

Éxito Garantizado IV
Victor Richards
2020-06-23

La Sangre y El Velo
Hno. Victor Richards
2020-06-23

Éxito Garantizado III
Victor Richards
2020-06-16

Bendición Por la Sangre
Hno. Victor Richards
2020-06-16

Nuestra Herencia por Su Sangre
Hno. Victor Richards
2020-06-09

Éxito Garantizado II
Victor Richards
2020-06-09

Éxito Garantizado
Hno. Victor Richards
2020-06-02

La Sangre de Jesús
Hno. Victor Richards
2020-06-02

Jesucristo: Nuestra Pascua II
Hno. Victor Richards
2020-05-26

Proverbios y La Mujer Moderna IV
Gloria Richards
2020-05-26

Proverbios y La Mujer Moderna III
Gloria Richards
2020-05-19

Jesucristo: Nuestra Pascua
Hno. Victor Richards
2020-05-19

Redimidos Por Su Sangre
Hno. Victor Richards
2020-05-12

Proverbios y La Mujer Moderna II
Gloria Richards
2020-05-12

Comprados con Su Sangre
Hno. Victor Richards
2020-05-05

La Mujer Moderna y los Proverbios
Gloria Richards
2020-05-05

La Sangre Redentora
Hno. Victor Richards
2020-04-28

Tus Hijos Barro en tus Manos IV
Gloria Richards
2020-04-28

Comprados con Sangre
Hno. Victor Richards
2020-04-21

Tus Hijos Barro en tus Manos III
Gloria Richards
2020-04-21

La Sangre de Jesús
Hno. Victor Richards
2020-04-14

Tus Hijos, Barro en tus Manos II
Gloria Richards
2020-04-14

Jesús nos Amó Primero
Hno. Victor Richards
2020-04-07

Tus Hijos, Barro en tus Manos
Gloria Richards
2020-04-07

Rompiendo Ataduras V
Hno. Victor Richards
2020-03-31

Jesús y El Padre
Hno. Victor Richards
2020-03-31

Rompiendo Ataduras IV
Victor Richards
2020-03-25

Jesús: Señor de la Vida y de la Muerte
Hno. Victor Richards
2020-03-25

Jesús: El Mesías, El Yo Soy II
Hno. Victor Richards
2020-03-17

Rompiendo Ataduras III
Victor Richards
2020-03-17

Jesús: El Mesías, El Yo Soy
Hno. Victor Richards
2020-03-10

Rompiendo Ataduras II
Victor Richards
2020-03-10

Rompiendo Ataduras
Victor Richards
2020-03-03

Jesús Nuestro Pronto Auxilio
Hno. Victor Richards
2020-03-03

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios IV
Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards
2020-02-26

Jesús Nuestro Libertador III
Hno. Victor Richards
2020-02-25

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios III
Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards
2020-02-18

Jesús nuestro Libertador II
Hno. Victor Richards
2020-02-18

Jesús nuestro Libertador
Hno. Victor Richards
2020-02-11

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios II
Jes�s Adri�n Romero y Gloria Richards
2020-02-11

El Asombroso e Inagotable Amor de Dios
Jes�s Adrian Romero y Gloria Richards
2020-02-04

Jesús: El Dador de Vida II
Hno. Victor Richards
2020-02-04

Jesús: El Dador de Vida
Hno. Victor Richards
2020-01-28

Jesús Nuestro Maestro
Hno. Victor Richards
2020-01-21

Intercesión Pt. III
Victor y Gloria Richards
2020-01-21

Intercesión Pt. II
Victor y Gloria Richards
2020-01-14

Jesucristo: Nuestro Libertador
Hno. Victor Richards
2020-01-14

Intercesión Pt. I
Victor y Gloria Richards
2020-01-07

Lecturas Recomendadas

   
Jóvenes     |      Adolescentes     |      Cayado Pastoral
 
             
Centro Cristiano Vino Nuevo
656.686.2700   |   Melquiades Alanís #5825   |   Alamos de San Lorenzo
Cd. Juárez Chih. Mex.    C.P.32320
Jóvenes   |  Adolescentes  |  Cayado Pastoral
             
Centro Cristiano Vino Nuevo
656.686.2700   |   Melquiades Alanís #5825   |   Alamos de San Lorenzo
Cd. Juárez Chih. Mex.    C.P.32320